...hace unos años. Con una algarabía similar, en una casa casi igual, en un segundo piso tal cual como en el que estoy ahora. En una cama parecida, con un clima frío, tal cual el de hoy....
Amaba de nuevo a quien más he amado después de mucho tiempo sin siquiera tenerla en mis brazos.
Hoy es diferente.
Ese día, volví a sentir el calor de Pilar después de no haberla visto en un largo tiempo... o mejor aún, después de verla un día, un día algo extraño en el que en ese segundo piso estaba Ángela, y en el primero, a través de una reja, estaba Pilar. Creo que subestimé la importancia de tal hecho pues, esa sería la última vez que ella me buscaría, realmente la última vez que ella alargaría su mano para tomar la mía.
En realidad ya no importa, pero en ese momento lo hizo, y hoy simplemente me acuerdo del asunto, porque fue un día domingo, casi igual, muy similar.
Pero hoy la noticia no es tan buena como lo fue en ese día.
Mi abuelo ha muerto.
Abraham Moisés ha muerto.
Y está bien, supongo, pues pude verlo a tiempo. Y me encanta leer las palabras de mi mamá cuando dice que "mamó gallo hasta el final". Así era él.
Esos días que estuve allá en Santa Marta, sentí esa conexión y a la vez esa distancia que teníamos. Lo consentí, lo abracé, le dije que lo quería. Cada noche me despedí de él y cada mañana lo saludaba. Esos siete días con él no los olvidaré. Porque esa voz ronca y ahogada, que luchaba por salir de su pecho, en últimas (todos lo sabíamos) era el presagio de lo que sucedió hoy.
Y es que no le dolía nada en ese momento, ni creo que le haya dolido nada hoy. Creo que se fue en paz, creo que se fue tranquilo, tranquilo de que hace tan sólo un par de semanas, todos sus hijos fueron a verlo. Su nieto fue a visitarlo también.
Tal vez nunca fui el pechichón de él, como sí solía decirle a mi hermana (la pechichona), en realidad no pude haberlo sido, soy hombre ella era mujer. Es lo natural, que los papás quieran más a sus hijas. Aunque mi hermana no era su Hija, era como si lo fuera. En pocas palabras, Como si no hubiera suficientes cosas extrañas dentro de mi familia, mi hermana era hija de mi abuelo.
Tengo una foto que atesoro, una foto robada, pues no es mía. De hecho es de mi mamá.
En ella está mi abuelo junto a un equipo de softball de allá de Santa Marta. Sé que mi abuelo estuvo jugando hasta hace relativamente poco. incluso ya siendo viejo.
Tuvimos una pequeña conversación al respecto ahorita en noviembre.
- Papi, cuando fue la última vez que jugaste softball?
- dos...mil....siete
- yo tengo una foto tuya con el equipo, te acuerdas?
- ajá, yo... se... la... di... a... tu ... mamá.
- sí pero yo me la robé jaja.
No dijo nada más. Supongo que no le gustó que me hubiera robado la foto.
Me da igual
Es mía.
Y es que esa foto, más allá de cualquier otra es la que mejores recuerdos me trae de él. Porque a pesar que nunca lo vi jugar. Sí recuerdo esa época, cuando él era a la vez viejo y joven. Y yo iba a la samaria a visitarlo con mi mamá. Y nos sacaba en el Renault color aguacate, del cual aún recuerdo los seguros de las puertas, pues nunca había visto algo así, se asemejaban a corazones de pollo o pequeños riñones. Tiesisimos, era un camello abrirlos o cerrarlos. Recuerdo que salíamos con él, íbamos incluso al consultorio donde aún entonces trabajaba! Recuerdo su vestimenta, su panza, sus canas. Recuerdo esa voz fuerte y regañona de la que luego me quejaba con mi papá, porque allá en la casa "gritaban mucho". No era así, era el carácter. No más.
Recuerdo también un día que preguntó cuanto costaban unos aguacates. Le dijeron que 6 mil. y dijo, ¡Ni el lomo fino!
También recuerdo esa anécdota sobre esa vez que conoció a un tipo en la calle y le preguntó por el nombre. El tipo respondió Alfonso Capone. Era un tipo cualquiera, simplemente tenía ese nombre.
Recuerdo sus últimas risas, quedas, silenciosas.
Recuerdo su piel colgante y delicada. Sus músculos casi inexistentes.
Recuerdo tantas facciones que yo tengo sobre mí que será imposible olvidarlo porque cada vez que vea esos vellitos que tengo en la espalda, o vea su cuerpo reflejado en el mío cada vez que me veo en el espejo, con estas patas y brazos largos y flacos. Esta nariz gigantesca que le pasó a mi mamá y luego a mí. Esos ojos cafés, luego azules que ahora comienza a llevar mi mamá. El glaucoma que se le llevó la vista y el cual tengo que estar chequeando cada 2 años.
Todo eso siempre me lo va a recordar. Y parece poco, parecen las cosas más tontas del mundo. Pero en ese momento lo serán todo.
Hoy lo son todo.
Gracias papá Abraham.
¿Me pregunto si recordaré a todo el mundo con tal agradecimiento?
Porque siempre existirá la necesidad, y siempre se producirá, el placer de escribir, lo que nadie quiere leer, lo que a nadie le nace oír...
domingo, 10 de diciembre de 2017
sábado, 19 de agosto de 2017
A New Beginning
¿En qué año estamos?
¿Qué edad tengo?
¿¡Cuanto tiempo ha pasado!?
No importa, es el momento perfecto, el clima es perfecto (llueve), la hora es perfecta (1:28 AM), la música es perfecta (Porcupine Tree)... ustedes entienden.
Hoy cerré otro ciclo, tal vez esta vez sin querer, o tal vez queriéndolo, es difícil decirlo. Terminé de trabajar en la escuela. Y me llevo un aprendizaje invaluable. Pues además de haber sido mi lugar de trabajo por este año y medio, ha sido mi campo de juego, de batalla y laboratorio de experimentos.
Lastimosamente, ganaron la batalla. Aunque todo apunta a que después de mi partida, ganaré la guerra, ya no la pelearé yo personalmente, otros tendrán esa responsabilidad, pero hice lo que tenía que hacer, y realmente, me siento bien. Me siento como un súper héroe, pero no del tipo Spider-man ni nada de eso. Me siento más como un Miles Edgeworth :v
Mi salida fue injusta, tal vez la más injusta hasta la fecha. Porque hice casi todo bien! es decir, me esforcé por realmente hacer las cosas bien. Por ser lo mejor posible. Y lo logré, me di cuenta que soy muy bueno en muchas cosas que dudaba serlo (modestia aparte, es simplemente una reflexión).Y aún así, estuve sujeto a una simple decisión, un simple "no queremos lidiar más con ese tipo, sáquenlo". Simple porque no tiene ninguna carga emocional, es más algo práctico. Es otra historia tipo Factotum en la que al tipo lo despiden porque sí, el recorte de personal es así: nada personal.
Pero abrí un camino, inimaginable para mí tan sólo un año atrás, tal vez un poco más. El juego.
Y no, no voy a entrar en alabanzas a los libros ni a los PUAs ni nada de eso, realmente veo que ese mundo es algo tan banal como cualquier otra secta y demás. Es el aprendizaje que he sacado de mí mismo con ello, lo que me ha llevado a admirar el simple hecho de que, la confianza en sí mismo, el conocerse uno mismo y presentarse al mundo tal cual como uno es... Es lo que lo vende a uno.
No me he convertido en un objeto superficial, ni veo a las personas como objetos tampoco. He aprendido que he cometido tantos errrores en mi vida (sí esa R extra es intencional), de manera tan involuntaria, por el simple hecho de ignorar algunos factores básicos sobre la interacción humana, que realmente, nunca tuve el tiempo, la posibilidad (ni la valentía), ni la guía de nadie, como para poder descubrirlos. Hasta que lo hice, lo puse en práctica y bueno. 8 meses después y 5 mujeres después. Puedo decir que hay un mundo que debí haber conocido antes, y que me habría evitado cientos de dolores de cabeza.
Es que el simple hecho de poder elegir lo que quiero, y tener la decisión de tenerlo y ya. Me ha hecho alguien completamente distinto en un lapso de tiempo, muy corto. En una universidad no se ven resultados tan notables ni en tan poco tiempo... ni el mejor tónico para el cabello o la barba dan esos resultados, ni la mejor proteína ni nada. Es una decisión y ya. Es tomar el riesgo de ser coqueto, de ser seductor, de ser sexy. No sólo creer que lo es. Sino serlo. Y es que yo nunca lo había sabido. Realmente me enteré hace poco.
¿Y por qué nadie me lo había dicho? todo habría sido mucho más fácil, ¿o no?
tal vez...
pero no creo que estuviera donde estoy ahora de no haber sido por ello.... momento.... donde estoy ahora?
ah sí.
sin trabajo
jajajajjajajajjaja
Pero muy feliz. Tengo 26 años, ya era hora de enterarme de estas cosas.
Pero no es mi culpa, mi papá nunca me dijo "las chicas son así...." o "te enseñaré todo lo que debes saber sobre las mujeres" ni nada de esas frases de películas ejemplares de los 90s como KIDS. ( :v )
A decir verdad, nunca fui "abeja", mis amigos nunca me dijeron qué hacer y si lo hicieron nunca tuve las pelotas de hacerlo; y siempre metía más corazón que cabeza. Mí última (y al parecer única) relación seria, me dejó un sinsabor infinito que aún estoy intentando quitarme de la lengua, pero me abrió una puerta que jamás habría considerado, y es la de enfrentarme a la soledad absoluta después de la crisis profunda. Creo que no hay nada peor que eso, sentirse completamente destruido, recoger los pedazos y darse cuenta que ya nada será igual. Me sentía feo, deprimido, desmotivado (más que nunca! jum! ), poco sexy, sentí que nunca más iba a tener sexo con nadie, era una sensación de fealdad absoluta, de soledad absoluta y de tristeza absoluta.
De pronto apareció Erika y de pronto, me di cuenta que me podía gustar alguien, que yo le podía gustar a alguien y que en efecto podía tener sexo de nuevo. Era una sensación muy extraña pues, a pesar que perdí el gusto por ella rápidamente, su olor cambió y de pronto, me produjo repulsión... me ayudó a darme cuenta que yo todavía tenía lo mío, en algún lugar de esas piezas perdidas... aún estaba mi MOJO! jajajaja.... luego vino Luna, y pues... qué más se puede decir de Luna que no se haya dicho ya..... qué joder! tenía que haberla hecho durar más! ----- el caso es que me di cuenta, con Luna, que podría llegar a tener una conexión tan (o más) fuerte que con Pilar, y entonces me puse en la tarea de darme herramientas para buscarla de nuevo, en otra mujer (que lastimosamente ya no podía ser Luna.....
Y en enero comencé a experimentar.
Sin contar comentarios sueltos ni experiencias tontas, la primera fue L. Todo fue después de un muy estrecho quiz, en el que nuestras miradas triangulaban la cara del otro y la tensión era irresoluble, hasta qué le dije que me gustaba y simplemente nos besamos. Luego bajé lleno de labial a la oficina de mi jefa, quien tuvo que haberse dado cuenta que estaba lleno de labial, pero no dijo nada... (fuimos cómplices, pues ella también salía con un estudiante)... y luego una de las secretarias me señaló que tenía la boca toda roja, ¡Berrionda fiebre! corrí al baño y me limpié el labial. El resto es historia. Luego vinieron otras, no tan importantes, Miss Caracas, Y. , nunca me había besado con dos personas en la misma noche, mucho menos teniendo a una de la mano y a otra en mis piernas. Pero aquello no trascendió, y está bien. Aprendí a dejar ir dificultades evidentes. Cosa que jamás habría hecho antes.
Luego llegó E. , hacía meses estaba tras E. , y de pronto, todo comenzó a funcionar, ella había notado un cambio en mí que ni siquiera yo había notado. Salímos un par de veces, y pues, no fue fácil pero después de un par de mojitos y un juego de Astucia Naval en Treffen... πάντα ρεῖ.
Comencé a darme cuenta que habían personas muy bonitas con un corazón horrible, o con una pena muy grande, o con cargas demasiado pesadas que ya no quería llevar, y filtré todo eso (cosa que jamás habría hecho antes) y decidí no perder el tiempo con ellas. Me volví selectivo, cuidadoso. Mucho más que antes, bajo criterios diferentes, ya no era algo físico, aunque seguía (sigue) teniendo importancia. Era algo más....
En un bar Gay al que fui con Nicolás y con C, mientras bailábamos, terminé besándome con C. varias veces, su beso era totalmente diferente a cualquiera qué había probado antes. Besaba una sonrisa, no una boca. No sé como más explicarlo. Ah sí, y tampoco había ido jamás a un bar gay. Es un ambiente extraño pero muy interesante. Luego conocí la tarifa más alta posible de un Uber, 150 mil pesos. menos mal no tuve que pagarlos. C. es una de las más difíciles hasta el momento, pero espero que ella sola se de cuenta que vale la pena tomar riesgos.
En tiempos más recientes, llegué a volverme muy cercano a H. Ella es muy diferente a cualquier otra, y a la vez muy parecida a la media. Su edad la delata, es inmadura, pero tiene tanto potencial... o al menos eso quiero creer, más que una chica más, es mi amiga. Ya no tengo amigas así. Sus labios son mágicos también, aunque ella no lo sabe, aún es tímida... para algunas cosas.
Y por último pero no menos importante, está X. . Ella es un enigma, me siento estúpido junto a ella, y tiene efectos adversos, no soy yo con ella, o tal vez soy demasiado yo. Aún no lo distingo. Pero NADA del juego sirve con ella... sirve ser como soy, como era antes de Pilar... pero no sé ella qué quiere, qué piensa... qué siente. Sólo sé que hace 2 días fue otro de los mejores días de mi vida, los cuales parecen estar aumentando. Algo que jamás habría pensado posible hace tan solo 1 año y medio.
He aprendido, he vivido cosas nuevas. Creo que no hay nada más qué decir.
Es malo? lo que hago? no lo creo, no puedo convencerme aún de que lo sea. Pilar hizo muchas cosas malas estando conmigo y siendo deshonesta. Eso SÍ es malo. Pero no justifico mis actos como venganza ni mucho menos, es algo más, es algo más impersonal. Es como una nueva carrera, un nuevo campo de estudio, es el estudio de mí mismo, interactuando con los demás. Siento más persona que antes, más humano, pero más precavido, más sabio a la vez. Esto es un juego. Pero a la vez es una herramienta muy potente, es un poder muy grande, y ahora sí... siendo un poco más Spider-man que antes, un poder conlleva una gran responsabilidad.
Y estoy dispuesto a hacerle frente a todo.
Gracias....Por permitirme aprender tanto.
y hasta luego blog, esta puede ser mi última entrada.
¿Qué edad tengo?
¿¡Cuanto tiempo ha pasado!?
No importa, es el momento perfecto, el clima es perfecto (llueve), la hora es perfecta (1:28 AM), la música es perfecta (Porcupine Tree)... ustedes entienden.
Hoy cerré otro ciclo, tal vez esta vez sin querer, o tal vez queriéndolo, es difícil decirlo. Terminé de trabajar en la escuela. Y me llevo un aprendizaje invaluable. Pues además de haber sido mi lugar de trabajo por este año y medio, ha sido mi campo de juego, de batalla y laboratorio de experimentos.
Lastimosamente, ganaron la batalla. Aunque todo apunta a que después de mi partida, ganaré la guerra, ya no la pelearé yo personalmente, otros tendrán esa responsabilidad, pero hice lo que tenía que hacer, y realmente, me siento bien. Me siento como un súper héroe, pero no del tipo Spider-man ni nada de eso. Me siento más como un Miles Edgeworth :v
Mi salida fue injusta, tal vez la más injusta hasta la fecha. Porque hice casi todo bien! es decir, me esforcé por realmente hacer las cosas bien. Por ser lo mejor posible. Y lo logré, me di cuenta que soy muy bueno en muchas cosas que dudaba serlo (modestia aparte, es simplemente una reflexión).Y aún así, estuve sujeto a una simple decisión, un simple "no queremos lidiar más con ese tipo, sáquenlo". Simple porque no tiene ninguna carga emocional, es más algo práctico. Es otra historia tipo Factotum en la que al tipo lo despiden porque sí, el recorte de personal es así: nada personal.
Pero abrí un camino, inimaginable para mí tan sólo un año atrás, tal vez un poco más. El juego.
Y no, no voy a entrar en alabanzas a los libros ni a los PUAs ni nada de eso, realmente veo que ese mundo es algo tan banal como cualquier otra secta y demás. Es el aprendizaje que he sacado de mí mismo con ello, lo que me ha llevado a admirar el simple hecho de que, la confianza en sí mismo, el conocerse uno mismo y presentarse al mundo tal cual como uno es... Es lo que lo vende a uno.
No me he convertido en un objeto superficial, ni veo a las personas como objetos tampoco. He aprendido que he cometido tantos errrores en mi vida (sí esa R extra es intencional), de manera tan involuntaria, por el simple hecho de ignorar algunos factores básicos sobre la interacción humana, que realmente, nunca tuve el tiempo, la posibilidad (ni la valentía), ni la guía de nadie, como para poder descubrirlos. Hasta que lo hice, lo puse en práctica y bueno. 8 meses después y 5 mujeres después. Puedo decir que hay un mundo que debí haber conocido antes, y que me habría evitado cientos de dolores de cabeza.
Es que el simple hecho de poder elegir lo que quiero, y tener la decisión de tenerlo y ya. Me ha hecho alguien completamente distinto en un lapso de tiempo, muy corto. En una universidad no se ven resultados tan notables ni en tan poco tiempo... ni el mejor tónico para el cabello o la barba dan esos resultados, ni la mejor proteína ni nada. Es una decisión y ya. Es tomar el riesgo de ser coqueto, de ser seductor, de ser sexy. No sólo creer que lo es. Sino serlo. Y es que yo nunca lo había sabido. Realmente me enteré hace poco.
¿Y por qué nadie me lo había dicho? todo habría sido mucho más fácil, ¿o no?
tal vez...
pero no creo que estuviera donde estoy ahora de no haber sido por ello.... momento.... donde estoy ahora?
ah sí.
sin trabajo
jajajajjajajajjaja
Pero muy feliz. Tengo 26 años, ya era hora de enterarme de estas cosas.
Pero no es mi culpa, mi papá nunca me dijo "las chicas son así...." o "te enseñaré todo lo que debes saber sobre las mujeres" ni nada de esas frases de películas ejemplares de los 90s como KIDS. ( :v )
A decir verdad, nunca fui "abeja", mis amigos nunca me dijeron qué hacer y si lo hicieron nunca tuve las pelotas de hacerlo; y siempre metía más corazón que cabeza. Mí última (y al parecer única) relación seria, me dejó un sinsabor infinito que aún estoy intentando quitarme de la lengua, pero me abrió una puerta que jamás habría considerado, y es la de enfrentarme a la soledad absoluta después de la crisis profunda. Creo que no hay nada peor que eso, sentirse completamente destruido, recoger los pedazos y darse cuenta que ya nada será igual. Me sentía feo, deprimido, desmotivado (más que nunca! jum! ), poco sexy, sentí que nunca más iba a tener sexo con nadie, era una sensación de fealdad absoluta, de soledad absoluta y de tristeza absoluta.
De pronto apareció Erika y de pronto, me di cuenta que me podía gustar alguien, que yo le podía gustar a alguien y que en efecto podía tener sexo de nuevo. Era una sensación muy extraña pues, a pesar que perdí el gusto por ella rápidamente, su olor cambió y de pronto, me produjo repulsión... me ayudó a darme cuenta que yo todavía tenía lo mío, en algún lugar de esas piezas perdidas... aún estaba mi MOJO! jajajaja.... luego vino Luna, y pues... qué más se puede decir de Luna que no se haya dicho ya..... qué joder! tenía que haberla hecho durar más! ----- el caso es que me di cuenta, con Luna, que podría llegar a tener una conexión tan (o más) fuerte que con Pilar, y entonces me puse en la tarea de darme herramientas para buscarla de nuevo, en otra mujer (que lastimosamente ya no podía ser Luna.....
Y en enero comencé a experimentar.
Sin contar comentarios sueltos ni experiencias tontas, la primera fue L. Todo fue después de un muy estrecho quiz, en el que nuestras miradas triangulaban la cara del otro y la tensión era irresoluble, hasta qué le dije que me gustaba y simplemente nos besamos. Luego bajé lleno de labial a la oficina de mi jefa, quien tuvo que haberse dado cuenta que estaba lleno de labial, pero no dijo nada... (fuimos cómplices, pues ella también salía con un estudiante)... y luego una de las secretarias me señaló que tenía la boca toda roja, ¡Berrionda fiebre! corrí al baño y me limpié el labial. El resto es historia. Luego vinieron otras, no tan importantes, Miss Caracas, Y. , nunca me había besado con dos personas en la misma noche, mucho menos teniendo a una de la mano y a otra en mis piernas. Pero aquello no trascendió, y está bien. Aprendí a dejar ir dificultades evidentes. Cosa que jamás habría hecho antes.
Luego llegó E. , hacía meses estaba tras E. , y de pronto, todo comenzó a funcionar, ella había notado un cambio en mí que ni siquiera yo había notado. Salímos un par de veces, y pues, no fue fácil pero después de un par de mojitos y un juego de Astucia Naval en Treffen... πάντα ρεῖ.
Comencé a darme cuenta que habían personas muy bonitas con un corazón horrible, o con una pena muy grande, o con cargas demasiado pesadas que ya no quería llevar, y filtré todo eso (cosa que jamás habría hecho antes) y decidí no perder el tiempo con ellas. Me volví selectivo, cuidadoso. Mucho más que antes, bajo criterios diferentes, ya no era algo físico, aunque seguía (sigue) teniendo importancia. Era algo más....
En un bar Gay al que fui con Nicolás y con C, mientras bailábamos, terminé besándome con C. varias veces, su beso era totalmente diferente a cualquiera qué había probado antes. Besaba una sonrisa, no una boca. No sé como más explicarlo. Ah sí, y tampoco había ido jamás a un bar gay. Es un ambiente extraño pero muy interesante. Luego conocí la tarifa más alta posible de un Uber, 150 mil pesos. menos mal no tuve que pagarlos. C. es una de las más difíciles hasta el momento, pero espero que ella sola se de cuenta que vale la pena tomar riesgos.
En tiempos más recientes, llegué a volverme muy cercano a H. Ella es muy diferente a cualquier otra, y a la vez muy parecida a la media. Su edad la delata, es inmadura, pero tiene tanto potencial... o al menos eso quiero creer, más que una chica más, es mi amiga. Ya no tengo amigas así. Sus labios son mágicos también, aunque ella no lo sabe, aún es tímida... para algunas cosas.
Y por último pero no menos importante, está X. . Ella es un enigma, me siento estúpido junto a ella, y tiene efectos adversos, no soy yo con ella, o tal vez soy demasiado yo. Aún no lo distingo. Pero NADA del juego sirve con ella... sirve ser como soy, como era antes de Pilar... pero no sé ella qué quiere, qué piensa... qué siente. Sólo sé que hace 2 días fue otro de los mejores días de mi vida, los cuales parecen estar aumentando. Algo que jamás habría pensado posible hace tan solo 1 año y medio.
He aprendido, he vivido cosas nuevas. Creo que no hay nada más qué decir.
Es malo? lo que hago? no lo creo, no puedo convencerme aún de que lo sea. Pilar hizo muchas cosas malas estando conmigo y siendo deshonesta. Eso SÍ es malo. Pero no justifico mis actos como venganza ni mucho menos, es algo más, es algo más impersonal. Es como una nueva carrera, un nuevo campo de estudio, es el estudio de mí mismo, interactuando con los demás. Siento más persona que antes, más humano, pero más precavido, más sabio a la vez. Esto es un juego. Pero a la vez es una herramienta muy potente, es un poder muy grande, y ahora sí... siendo un poco más Spider-man que antes, un poder conlleva una gran responsabilidad.
Y estoy dispuesto a hacerle frente a todo.
Gracias....Por permitirme aprender tanto.
y hasta luego blog, esta puede ser mi última entrada.
viernes, 6 de enero de 2017
sensación
hace falta algo,
pareciera que
algo no estuviera bien
pero no es nada
en realidad es esta sensación
de que debo hacer algo,
de que tengo alguna deuda
o de que tengo que terminar algo.
Es difícil poner el dedo sobre el asunto, no recuerdo bien qué es lo que debo hacer, ni para quién, ni por qué. Pareciera un enigma que parte de un punto, ad infinitum, sin saber donde comenzó. Es una ronchita en algún lugar inaccesible. Una tensionsilla, un V7, una ladilla, un acorde disminuído, una piedra en el zapato; o el leve, pero amenzante, zumbido de un mosquito en la oscuridad.
Una mancha.
hmmm
un punto blanco
en una uña
Un vello, retorcido y grueso, en medio de la suavidad de la piel antes lampiña. Un tinitus, una ilusión de estar captando frecuencias de radio... o un sismo, de pocos grados, imperceptible, delicado.
El scratch
shhhhhhh
de los vinilos,
o un suspiro
Es que el tiempo sigue adelante. ¿no te preocupa? ¿a ti? ¿acaso no sientes cómo presiona? no... sí lo hicieras realmente, sentirías una urgencia, una desesperación ¡tremendas! pero no sientes nada, el tiempo pasa, te atraviesa ¿y no sabes realmente qué es lo que sucede? es que estás cada vez más lento, aunque todo va a paso acelerado. Esperame, esperame alla. ¿qué dices? casi no te puedo escuchar... ¿dond.....st..s.....?
como ondas
gravitacionales
que no se sienten
tic tac... tic tac
No te vayas aún, aún no, aún te necesito acá a mi lado, estás oculta.... pero espera, ahora... ahora estás tan cerca ¡tan tan cerca! debe ser una simple ilusión, un lente gravitacional, aquello que está entre nosotros pesa tanto que no sólo pareciera que estás más cerca, sino que apareces en todos lados. más grande, más pequeña, más lejos... pero sé que nunca más cerca. porque como tu voz. se hace cada vez más pequeña. te pierdo, en la lejanía, y mueres. Eres una estrella.
Ya casi dejo de verte, en mis recuerdos. Ya casi dejo de oirte. Ya salió la Luna nueva, brillante, augurante de caminos por recorrer, y ya casi saldrá el sol de nuevo, ese que te llevaste. por ahora, seguiré viendo la luna salir sobre mi cabeza, cada noche, cada día, cada mes. Cada vez que te piense y se me ocurran locuras de tu mano, miraré la Luna pálida, llena de valles, llena de cráteres. vacía. vacía. sin duda. como tú, como yo. Simplemente eras esa cara de la luna que yo nunca quise ver, pero que siempre supe estaba allí.
pareciera que
algo no estuviera bien
pero no es nada
en realidad es esta sensación
de que debo hacer algo,
de que tengo alguna deuda
o de que tengo que terminar algo.
Es difícil poner el dedo sobre el asunto, no recuerdo bien qué es lo que debo hacer, ni para quién, ni por qué. Pareciera un enigma que parte de un punto, ad infinitum, sin saber donde comenzó. Es una ronchita en algún lugar inaccesible. Una tensionsilla, un V7, una ladilla, un acorde disminuído, una piedra en el zapato; o el leve, pero amenzante, zumbido de un mosquito en la oscuridad.
Una mancha.
hmmm
un punto blanco
en una uña
Un vello, retorcido y grueso, en medio de la suavidad de la piel antes lampiña. Un tinitus, una ilusión de estar captando frecuencias de radio... o un sismo, de pocos grados, imperceptible, delicado.
El scratch
shhhhhhh
de los vinilos,
o un suspiro
Es que el tiempo sigue adelante. ¿no te preocupa? ¿a ti? ¿acaso no sientes cómo presiona? no... sí lo hicieras realmente, sentirías una urgencia, una desesperación ¡tremendas! pero no sientes nada, el tiempo pasa, te atraviesa ¿y no sabes realmente qué es lo que sucede? es que estás cada vez más lento, aunque todo va a paso acelerado. Esperame, esperame alla. ¿qué dices? casi no te puedo escuchar... ¿dond.....st..s.....?
como ondas
gravitacionales
que no se sienten
tic tac... tic tac
No te vayas aún, aún no, aún te necesito acá a mi lado, estás oculta.... pero espera, ahora... ahora estás tan cerca ¡tan tan cerca! debe ser una simple ilusión, un lente gravitacional, aquello que está entre nosotros pesa tanto que no sólo pareciera que estás más cerca, sino que apareces en todos lados. más grande, más pequeña, más lejos... pero sé que nunca más cerca. porque como tu voz. se hace cada vez más pequeña. te pierdo, en la lejanía, y mueres. Eres una estrella.
no te pierdas,
habiéndote perdido
habiéndotelo advertido
ojalá te ahogaras conmigo,
no en ríos sucios,
de nuevo
cabalgando,
como en ese entonces,
cuando veía
colgando
frente a mi rostro,
"Vamos al cielo."
Ya casi dejo de verte, en mis recuerdos. Ya casi dejo de oirte. Ya salió la Luna nueva, brillante, augurante de caminos por recorrer, y ya casi saldrá el sol de nuevo, ese que te llevaste. por ahora, seguiré viendo la luna salir sobre mi cabeza, cada noche, cada día, cada mes. Cada vez que te piense y se me ocurran locuras de tu mano, miraré la Luna pálida, llena de valles, llena de cráteres. vacía. vacía. sin duda. como tú, como yo. Simplemente eras esa cara de la luna que yo nunca quise ver, pero que siempre supe estaba allí.
sábado, 10 de diciembre de 2016
Llega diciembre con sus alegrías!
¡Pero qué puto frío el que hace!
Se me congelan los dedos, pero bueno, con tal que funcionen...
De nuevo acá escribiendo, aunque no será por mucho tiempo parece. resulta que el número 108 es por tradición el tope de posts para mís blogs. Ya sé, es una tradición muy reciente, llevo apenas un blog completado de esta forma. Y en este blog, este sería mi nonagésimo noveno post (veerga, tuve que buscar eso en wikipedia).
Por lo tanto, no creo que dure mucho, aunque todo es relativo, y así como he escrito "seguido" últimamente, puede que no haga sino un post por año. Me conozco. ¿Ustedes me conocen?
Es una pregunta seria.
Aunque está precedida por una mentira muy grande, yo no me conozco. Creo que lo hago, pero no estoy 100% seguro.
Sea como sea, mucho gusto, mi nombre es Andrés. y este año ha sido uno de los más peculiares de mi vida. he cambiado tanto este año, he aprendido tanto, que ya no me reconozco como esa persona que era hace un año. Como siempre, la esencia sigue allí, pero todo ha evolucionado.
Tal vez he dado pasos al costado en ciertas cosas, es cierto. Pero he dado pasos gigantezcos en la dirección que, al menos por ahora, creo que es la adecuada. Pues una de las cosas que aprendí es que, según el momento, puedo pensar que estoy yendo por el camino adecuado y cuando me detengo e intento mirar las cosas desde fuera, me doy cuenta que este no es el camino y que me he perdido, me he dejado llevar por vistosas quimeras, que me han llevado a oasis inexistentes; la ilusión se rompe al meterme la manotada de arena en la boca, creyendo que esta saciaría mi sed.
En otras palabras, todos tenemos nuestros sueños, nuestras misiones personales, nuestros deseos íntimos y otros más públicos. Este año me di cuenta que al menos un 70% de las cosas que había estado construyendo a lo largo de los últimos 5 años, me llevaron hasta callejones sin salida, o a loops de los cuales parecía ser prisionero, cuando lo único que debía hacer era ponerme los pantalones y tomar decisiones. Decisiones que permití por demasiado tiempo que otros tomaran por mí.
Uno termina, después de un tiempo, llegando a una encrucijada, en la cual, dependiendo de las acciones consecuentes, uno puede convertirse en aquello que detesta o teme; es decir, ceder ante la presión. O resistir, tener paciencia y emerger como un ser, un poco mejor. Al menos con un poco más de experiencia. Lleno de cicatrices en gran parte. Algo así como Deadpool.
Después de perder a quien llegué a pensar que era el amor de mi vida, después de perder mi hogar, después de perder a mi mamá, a mi hermana (bueno lo admito, era más importante de lo que pensaba inicialmente), luego de perder toda estabilidad emocional, todo ánimo de vivir, después de perder amigos cercanos, después de haberme dado cuenta que había perdido tiempo y dinero invertidos en ídolos. Me encontré, de nuevo, que la felicidad de la vida está en las pequeñas cosas.
Yo sé, sé lo trillado que suena esa frase, pero realmente cuando uno pierde tantas cosas, se da cuenta que desde un comienzo, en gran medida, uno mismo se encargó de ponerse los problemas encima. Y perdió de vista ese horizonte idealista que tenía al comienzo, porque todos lo tenemos. Pero ese horizonte sigue allí, detrás de toda esa basura que se ha acumulado con los años.
En Dodesukaden, el tipo del tren es un excelente ejemplo de esto, es un loquito. No se sabe de donde viene su mal, aunque posiblemente sea de nacimiento. Pero representa esa vida llevada en ilusiones, no sólo se cree él mismo el tren, sino que además, él lo maneja. Se maneja.... se dirige. es decir: escoge esa realidad, no hay de otra. Ahora imaginemos por un segundo que un día abriera los ojos a la lucidez. ¿Imaginan lo difícil que sería destruir todo esa ilusión? ¿De alguna manera no sería mejor quedarse en ella? es que es un asunto claramente platónico. La alegoría de la caverna, es un símbolo de las incontables veces en las que nos encontramos en este tipo de situaciones que nos alejan o acercan a la realidad. Y finalmente cada uno ve lo que desea ver: yo deseo ver la verdad, por más cruda que sea.
Y es que gran parte de la trascendencia está en eso, derrumbar esos muros que nos atan a los cánones, a los arquetipos que nos construyen, y que a la vez nos construimos nosotros mismos. La verdad está ahí al frente de nosotros, abrazarla es difícil, y el cuerpo/mente, tiene como mecanismo de defensa crear mentiritas que soporten ese sistema tan falaz. Entonces comenzamos a acomodar cada vez más muletas que soporten esa realidad que se escurre entre nuestros dedos, con el fin de tener algo en qué creer, algo por lo qué vivir.
No he podido definir si los cambios suceden de la superficie hacia adentro, o son todo aquello que está guardado, floreciendo de alguna forma hacia el exterior.
He decidido que como todo, es una especie de cíclo.
Se me congelan los dedos, pero bueno, con tal que funcionen...
anyways....
Por lo tanto, no creo que dure mucho, aunque todo es relativo, y así como he escrito "seguido" últimamente, puede que no haga sino un post por año. Me conozco. ¿Ustedes me conocen?
Es una pregunta seria.
Aunque está precedida por una mentira muy grande, yo no me conozco. Creo que lo hago, pero no estoy 100% seguro.
Sea como sea, mucho gusto, mi nombre es Andrés. y este año ha sido uno de los más peculiares de mi vida. he cambiado tanto este año, he aprendido tanto, que ya no me reconozco como esa persona que era hace un año. Como siempre, la esencia sigue allí, pero todo ha evolucionado.
Tal vez he dado pasos al costado en ciertas cosas, es cierto. Pero he dado pasos gigantezcos en la dirección que, al menos por ahora, creo que es la adecuada. Pues una de las cosas que aprendí es que, según el momento, puedo pensar que estoy yendo por el camino adecuado y cuando me detengo e intento mirar las cosas desde fuera, me doy cuenta que este no es el camino y que me he perdido, me he dejado llevar por vistosas quimeras, que me han llevado a oasis inexistentes; la ilusión se rompe al meterme la manotada de arena en la boca, creyendo que esta saciaría mi sed.
En otras palabras, todos tenemos nuestros sueños, nuestras misiones personales, nuestros deseos íntimos y otros más públicos. Este año me di cuenta que al menos un 70% de las cosas que había estado construyendo a lo largo de los últimos 5 años, me llevaron hasta callejones sin salida, o a loops de los cuales parecía ser prisionero, cuando lo único que debía hacer era ponerme los pantalones y tomar decisiones. Decisiones que permití por demasiado tiempo que otros tomaran por mí.
Uno termina, después de un tiempo, llegando a una encrucijada, en la cual, dependiendo de las acciones consecuentes, uno puede convertirse en aquello que detesta o teme; es decir, ceder ante la presión. O resistir, tener paciencia y emerger como un ser, un poco mejor. Al menos con un poco más de experiencia. Lleno de cicatrices en gran parte. Algo así como Deadpool.
Después de perder a quien llegué a pensar que era el amor de mi vida, después de perder mi hogar, después de perder a mi mamá, a mi hermana (bueno lo admito, era más importante de lo que pensaba inicialmente), luego de perder toda estabilidad emocional, todo ánimo de vivir, después de perder amigos cercanos, después de haberme dado cuenta que había perdido tiempo y dinero invertidos en ídolos. Me encontré, de nuevo, que la felicidad de la vida está en las pequeñas cosas.
- ¡Apague y vamonos! ¡Qué cosa tan cliché!
- ¡No! espere un momento que esto se compone.
Yo sé, sé lo trillado que suena esa frase, pero realmente cuando uno pierde tantas cosas, se da cuenta que desde un comienzo, en gran medida, uno mismo se encargó de ponerse los problemas encima. Y perdió de vista ese horizonte idealista que tenía al comienzo, porque todos lo tenemos. Pero ese horizonte sigue allí, detrás de toda esa basura que se ha acumulado con los años.
Imágen tomada de Dodesukaden, de Kurosawa.
En Dodesukaden, el tipo del tren es un excelente ejemplo de esto, es un loquito. No se sabe de donde viene su mal, aunque posiblemente sea de nacimiento. Pero representa esa vida llevada en ilusiones, no sólo se cree él mismo el tren, sino que además, él lo maneja. Se maneja.... se dirige. es decir: escoge esa realidad, no hay de otra. Ahora imaginemos por un segundo que un día abriera los ojos a la lucidez. ¿Imaginan lo difícil que sería destruir todo esa ilusión? ¿De alguna manera no sería mejor quedarse en ella? es que es un asunto claramente platónico. La alegoría de la caverna, es un símbolo de las incontables veces en las que nos encontramos en este tipo de situaciones que nos alejan o acercan a la realidad. Y finalmente cada uno ve lo que desea ver: yo deseo ver la verdad, por más cruda que sea.
Promethea, un tesoro invaluable.
Y es que gran parte de la trascendencia está en eso, derrumbar esos muros que nos atan a los cánones, a los arquetipos que nos construyen, y que a la vez nos construimos nosotros mismos. La verdad está ahí al frente de nosotros, abrazarla es difícil, y el cuerpo/mente, tiene como mecanismo de defensa crear mentiritas que soporten ese sistema tan falaz. Entonces comenzamos a acomodar cada vez más muletas que soporten esa realidad que se escurre entre nuestros dedos, con el fin de tener algo en qué creer, algo por lo qué vivir.
El sueño, de Dalí.
Pero no hay muletas suficientes que soporten tal realidad, mucho menos cuando esa misma realidad lucha por liberarse de esas mentiras, es decir, no soporta incluso sus propias mentiras, cae por su propio peso como dicen. Seguir intentando mantenerlas en pie no sólo es un gasto de energía innecesario, sino un consumo irreversible de tiempo, de vida, de todo.
Los cambios
He decidido que como todo, es una especie de cíclo.
Comencé a cambiar mi apariencia, porque hace rato deseaba tener algo diferente, entonces dejé que mi barba creciera. Y me gusta, me siento bien con ella, además tiene funciones sociales interesantes: parezco mayor, me da cierto aire hipster y siento que de cierta manera estoy yendo contracorriente. No porque vaya en contra de la creciente popularidad de el vello facial decorativo, sino porque siento que voy en contra del yo que detestaba el vello facial, además voy en contra de mi pasado, y esa es razón suficiente para hacer el cambio un hecho: Ahora tengo Barba, y no me siento yo sin ella.
Puede no ser la barba más poblada ni linda del mundo, pero me he ganado mis seguidoras por ella. ¡Que eso sirva como refuerzo positivo en esta vanidad tan condicionante en la que me encuentro!
Así que ahora Soy, con ella.
Otro cambio fue el cambio de pareja sentimental. Pilar fue la persona más importante de mi vida por cerca de 5 años, y en muchas ocasiones se convirtió en algo más importante que mi propio bienestar, y yo sentía que eso valía la pena. Hasta que no lo sentí más. Hoy, casi un año después de todo lo que sucedio, no puedo decir que ya todo esté superado y que todo esté bien, porque no es así, pero he tenido la oportunidad de estar con otras mujeres maravillosas que me han enseñado, a las buenas y a las malas, que hay mejores cosas allá afuera. Y que para Pilar, de alguna u otra forma, haberme dejado ha sido uno de los errores más grandes que ha cometido, además, porque se convirtió en eso que ella tanto odiaba, esas "perras, guarichas". Yo ya me quité la venda, ¿Ya se la habrá quitado ella?
En todo caso, fue un gran aprendizaje, uno invaluable y por eso le agradezco, me arrepiento de poco, y realmente de ese poco que me arrepiento, me arrepiento no haber sido un poco más hijueputica. pero qué se le hace, la amaba demasiado.
Ahora es triste pensar que la única razón por la que la querría de nuevo a mi lado sería para la egoistísima satisfacción fisiológica. Ojalá pudiera sentir algo más... ojalá hubiera podido llegar a sentir algo más por Erika, y ojalá hubiera podido sentir un poco menos por Luna, pero así son las cosas. (De ellas hablaré luego, merecen más que una simple mención.)
Otro cambio fue mi hogar. De él sí no quedó nada, absolutamente nada ¡Es como si una catastrofe natural hubiera llevado ese octavo piso en la calle 49 con caracas a uno de los más profundos niveles del olvido! Todas las experiencias que viví en ese lugar, todas fueron valiosisimas, pero todas se fueron a la nada de un momento a otro. Y me lo advirtieron, me lo advirtió mi hermana. hace unos días soñé con ella, y me di cuenta de que la extraño. Pero no sé exactamente cómo. Tal vez al igual que con Pilar, extraño la imagen de lo que alguna vez fueron los mejores momentos que pasé con ella.
Y mi mamá, bueno, mi mamá no ha dejado de insistir desde que sucedió todo. Pero esa insistencia es vacía, siento que es como la lluvia golpeando mi ventana, sacandome de un sueño profundo para sólo llevarme a otro aún más profundo, ¿Cuál es el fin de abrir la ventana y dejar entrar el agua? realmente no quiero ningún contacto con ella, y aunque ya la perdoné, hace tiempo la perdoné; creo que es lo mejor, no conozco una persona que me desestabilice más y con tal facilidad, que mi mamá. Lo siento. Así es, y lo intenté, le di mil oportunidades, y otra más para confirmar que no estaba siendo demasiado radical como suelo serlo, pero nada. Simplemente tenía que ponerme yo el paracaídas y dejar que el avión se cayera con ella. No había más opciones.
La academia, dios... es que por dónde comenzar... quisiera decir tantas cosas con respecto a esto, y sin embargo, aún no sé cómo es posible que sucedan tantas cosas malas en un lugar que se ve tan bueno. En un lugar que se supone debería ser una especie de 'Sanctuary', de refugio, pero la mejor comparación que puedo hacer es la de una iglesia cristiana llena de fanáticos. Ustedes mismos harán las comparaciones pertinentes. Agradezco haber aprendido algunas cosas allá, no lo niego, y guardo todo el respeto que me es permitido guardarle a aquella institución. ¡Pero es que me jodió la vida en tantos sentidos! Lo peor es que yo permití que tantas cosas ocurrieran, siempre di nuevas oportunidades, siempre estuve presto a hacer de ese lugar un mejor lugar, de las personas de allá mejores personas. No me daba cuenta que en ese esfuerzo vano, estaba gastando todo mi ser. Yo no estaba ganando nada, entre más me esforzaba por agarrar algo, más se alejaba. Era un castigo tantálico. La diferencia era que mi único pecado había sido ponerme yo mismo la venda sobre los ojos.
Apenas la fruta estaba a su alcance,
Tantalo estiraba la mano y la rama se alejaba.
Entre otros cambios están la universidad y el trabajo. realmente eran ambos cambios necesarios. Estoy muy contento en mi nuevo trabajo, y estoy mucho más contento por no haber tenido que estudiar este segundo semestre. realmente me siento enfermo al entrar a la universidad, se convirtió en un foco negativísimo, y necesito de alguna manera limpiarlo, o limpiarme... llegar con una nueva mentalidad, y para eso, necesito trabajar en otras cosas. Buscar independencia.
La EIA me ha enseñado muchas cosas que nunca pensé posibles, he aprendido a acercarme más a las personas, desde un punto diferente, desde un rol más humilde, pero a la vez más influyente. Además ha sido un campo de experimentación valiosísimo, para desarrollar competencias interpersonales, para poner en práctica tantas teorías, tanto conocimiento adquirido en la Universidad, tanto ha servido para tan poco, que en ocasiones me encuentro confiando más en mi instinto. de nuevo ¿En qué más se puede realmente confiar acaso?
El último cambio ha sido el interno, el que no se ve, a veces hasta yo mismo lo pierdo de vista. porque es el más complejo. Es natural querer cambiar el mundo que lo rodea a uno, pero es antinatural cambiarlo si la misma persona no hace un cambio, un sacrificio propio primero. es decir, si no hay un cambio de paradigma que deje a esa perosna que era antes bien lejos, y de paso a una nueva persona. a una nueva forma de ser en su sentido más literal:
Ya combatí, varias veces este año. He hecho más sparring del que jamás había hecho, y tengo ya tres peleas encima, es un poquito de experiencia, realmente sé que es muy poco ¡Pero he aprendido tanto!
Aunque tal vez lo que más he aprendido es a equivocarme, a perder, porque de esas tres peleas sólo he ganado una, y de los sparrings me he ganado una naríz rota y varias lesiones. Pero he aprendido tanto, jajaja. He aprendido que aún, en ocasiones, tengo miedo, más en sparring que en peleas, al pelear soy demasiado confiado, pierdo el enfoque, y pierdo de alguna forma lo que sé. No se expresa. Pero ya llegaré ahí, es un camino más. Pero sé de lo que soy capaz, y sé lo que me hace falta ¿Y no es eso el más valioso aprendizaje que uno puede adquirir?
sigo sin saber por qué me da más miedo esto...
...que esto!
Seguiré con las botas puestas. seguiré caminando y tropezando, seguiré sin parar. Seguiré divirtiendome con lo que hago, seguiré abrazando los cambios, al comienzo con asco, luego con cariño, seguiré siendo quien soy aunque en una mejor versión. seré una actualización constante del iOS. seré quien deseo ser, y seré la pestaña en el ojo de algunos en algun momento. Seguiré haciendo lo que me gusta y gane o pierda, siempre siempre seguiré luchando por mí.
Tengo tantas cosas por las cuales estar contento y agradecido con tantas personas Mis estudiantes, Mi maestro, Sifu Alex, mis amigos, ¡Mi hermano! ¡Mi papá! ¡Tantos más!
Pero las palabras son tan débiles para expresar agradecimiento... sólo quiero que sigan conmigo, gracias por acompañarme hasta ahora y me encantaría seguir recorriendo caminos de su mano.
Au revoir!
domingo, 6 de noviembre de 2016
Un disco, una canción, un final y un comienzo.
Todos estamos llenos de contradicciones.
“Queremos lo que no tenemos”
Es tan simple y a la vez tan complejo, es un taijitu viviente, girando y girando como
una máquina eterna, los engranajes se soportan porque sí, porque no hay más
opción, pero saben que sin el otro no funcionarían ¿Qué impulsarían? ¿A qué
propósito superior servirían? Quedarían estancados en el abismo solitario de no
tener un cambio.
Cambio.
“Ch ch ch ch changes”, otra referencia a Bowie. De
un tiempo para acá no puedo evitar escuchar melodías y canticos que crecen como
gusanitos dentro de mi baboso cerebro, todos provenientes de esa mosca de la
fruta musical, una fruta dulce y deliciosa, David ¿Por qué te has ido dejándome
así, sin más de esos huevitos tuyos tan tiernos que son canciones? para que
luego eclosionen gracias a una cita, una referencia o una vil pendejada de esas
que digo, con tanta gracia…. No las pendejadas, las canciones. Los cambios,
parecieran venir en olas: mientras yace tumbado en la arena el incauto y
dormido o atontado tal vez por el sol, se permite sentir la refrescante y leve
sensación del agua llegar hasta sus pies, sus muslos, tal vez sus nalgas, tal
vez su espalda. Baja, media, alta. Hasta que, confiado en el ir y venir del
agua, el ebb and flow, Poseidón le
termina en la cara sin avisar. Resulta en un hilarante ahogamiento, en el que
la risa misma es un agravante y el agua un pequeñísimo catalizador acuoso. Gracias
a Buda es sólo agua, digo yo. Aunque todas esas ballenas y titánicos mamíferos marinos
insistan en utilizarlo como sopa primordial y lanzar esas proporcionalmente titánicas
eyaculaciones.
Pero estoy dándole vueltas al tema, “bueno y si esa era la
idea ¿no?” dijo ese tal Felipe. Sí, lo es, de hecho, vamos a ir desenredando el
hilo, a ver qué pasa, a ver a donde llega esta vaina.
No digamos ni primero, ni segundo, ni tercero, digamos “entonces”…
porque no hay comienzos ni finales, esto es toda una historia cíclica, léase
desde el primer párrafo en orden, o desde el segundo, o el tercero, ad
infinitum (¿o ad cyclicus?), da igual.
Entonces comencé a escuchar demasiado esa canción que
hablaba de una cosa pero yo entendía otra, y me gustaba que fuera así, porque
nunca había sentido que una canción pudiera ser una mujer y que una mujer
pudiera ser canción, al mismo tiempo y en el sentido contrario. Astronauta, de Paisano.
Analizando incluso simplemente el léxico
de la canción, mímico, limitado, cíclico de nuevo… es un postrecito que no
llena, que eterniza el estómago y por ende el corazón. Es una historiecita
astronómica, galáctica, simpática y …. “¿Cíclica?” No Felipe, más bien, cínica,
cómo tú que ya no sabes con quién más jugar, y juegas con esa amiguita tuya que
te invita a comer helado y te hace galletas con Nutella. Ni para qué. Tomáte un
tintíco y callá. Así, grave, grave, agudo. Como aumentando en tempo, como volviéndolo
más violento. ¿O en temperatura? Porque es que el problema es ese también, y es
que nunca había sentido que esa fricción tan deliciosa tuviera que tener una
palabra de cuatro letras en medio para sentirse tan bien, y la palabra no es
culo, no señor.
Entonces, también podría tener otra palabra de cuatro letras
en medio y sentirse igual de bien, o no tenerla, da lo mismo porque la nada da
igual si se tiene o no.
- ¡Ah, pero claro que no! ¡Ahí yerras! Porque en el budismo hay dos tipos de nada, y hay una nada llena y hay una nada vacía, y no queremos la nada vacía, no claro que no, es la ceguera negra, la del escritor ese que nunca he leído….
- Ah sí, Borges.
- Aunque sí lo he leído, leí uno de sus cuentos que habla sobre la infinidad y la escala más grande que hay, que es la de la imaginación, la de la vaguedad, del vacío.
- ¿No te digo? Es que esa era la que él conocía, la de la razón, la de lo sensible.
- ¿Cuál es la otra entonces? Y no te vayas a comenzar a contradecir como de costumbre.
- No es necesario. Es que son ambas caras de la misma moneda, es esa nada brillante que vio Sor Juana en uno de sus viajecitos ácidos, o peyoteros, porque ¡Ah claro! ¡Bandida, muy monja y muy convento pero sabías lo que era lo bueno! Es la nada exponencialmente infinita, inimaginable, del todo que siempre ha sido, es y será; y no hablo de esa mediocridad occidental de Diosito lindo, hablo de esa luz…
- Pero sabemos lo que pasó después de verla…
- Exactamente, volvió a ese vacío sensible, imaginable… porque la Nada brillante, esa ceguera blanca, infinita, y que todo lo deja claro como el agua, es efímera, más aún que la plata, el tiempo, el dolor, o el sexo.
Entonces, resulta que en esa búsqueda de iluminación, de esa brillantez detestada por Don Rigoberto, pero que realmente envidiaba y deseaba porque no comprendía y no poseía, la contrastaba con los matices de su esposa, luego no esposa, luego de nuevo esposa: Lucrecia. Dama, ama y señora de sus aventuras imaginaras rocambolescas en las que se perdía en pluviales ires y venires de secreciones deliciosas y manjares otorrinolaringológicos. ¡Todo un festival hedonista! que también apoyo, por supuesto. ¿Qué sería del amor sin todo ese cúmulo de energía traducida por el cuerpo en juguitos pegajosos? Nada… y Nada ni de la budista ni la no budista, nada de la que ni vale la pena hablar. Entra Fonchito en escena ahora, el teatro queda en silencio nada más con verlo, ese demonio en piel de ángel, ese superhombre en piel de niño. ¿Manipulador? ¿Jugador? ¿Amo del destino? ¡Bah! Ninguna… es simplemente una mezcla de circunstancias: una ciudad travestida, un papá hedonista, una mamá muerta, una madrastra sumisa, una biblioteca erótica y una excepcional prosa. Resulta entonces un ideal, un bello y perseguible ideal. Pero tal como los grandes ideales, imitables hasta un punto, luego hay que poner una gota de uno mismo, ¿Dañándolo? ¿Mejorándolo? quien sabe, eso depende del autor.
Entonces, comencé a pensar sobre la monogamia, sobre ese conceptito tan torpe y occidental, ¡Tan humano! Ay, es que me da por pensar en si los animalitos se pusieran con eso… ¡Cuántas especies no se habrían extinguido ya! Y con ese agravante que es el ser humano, qué tristeza ser así, mejor me vuelvo gato y miro a la Luna, como el cuadro que ahora adorna mi pared y mañana tal vez adornará la de la Luna. Y es que los gatos son así, no se preocupan por ser fieles; sus contrapartes, aunque inicialmente parecieran lo contrario, esa raza tan inferior a la felina, que son los perros, ¡Ay, tan leales siempre! pero cuando en el viento se mezclan los aromas de aquellos arrebolados y férreos líquidos en movimiento dentro de ese compartimento tan expuesto en las hembras de esas especies, es cuando hay que tener cuidado, pues ahí ya no hay amigos, ni lealtad, ni amor, ni nada. Pero los gatos son más honestos, uno sabe a qué atenerse, a la traición. Pero ya no puede ser llamada traición, eso sería banalizar el conjunto de circunstancias que conllevan a esa “infidelidad” felina, que ahora se podría llamar poligamia, una calificación más humana. Palabra sacrílega desde hace unos cuantos siglos, pero cada vez más reivindicada y referenciada que la gran Valeria Mesalina. ¿Pecaría entonces si viviera en este mundo actual, o en otro más actual que aún ha de venir? Venir…. Los siglos se vienen en nuestra cara, es todo un bukkake cronológico. Y nosotros cerramos los ojitos, como los chinos, no va y sea nos embarace un globo ocular y de ahí nos salga Eva. Y todo vuelva a comenzar, y ahí sí queramos que el tiempo vuelva atrás. Pero no se puede, porque el único detalle es que la ciencia no ha podido crear esas maquinitas del tiempo, por eso creo que nos resulte un poquitico bien jodido volver a los días en que…. Ya ustedes saben el resto.
Entonces, nos concentramos en la pelea, en todo el sentido léxico semántico que tiene una concentración futbolística, de esas a los que algunos convocan y algunos no, algo banalísimo, irrescatable y tácito, superfluo, menos para mí. Entonces a la vez comienzo a ir más lento, desacelerando el tecleo, tac tac tac, como quien se fuma un puro… se me van las ideas, comienzo a padecer esa ceguera de Borges, o una peor, una gris, una en la que veo siluetas borrosas, nubes, princesas grumosas, y pierdo la elocuencia, me vuelvo a un estadio más básico, más primitivo, más “uga chaka, uga uga”, y es que no puedo detener este sentimiento. Porque la razón es un problema, y acá sólo cuenta el instinto, no el de reproducción sino el de supervivencia, el cazador. Los brazos se adormecen, siento que los dedos no responden y la respiración se.en.tre.cor.ta. De seguro sobreviviré, pero ¿Ganaré el combate? Realmente no importa, si gano aprenderé, si pierdo aprenderé más. Aprenderé a no confiarme, pero a confiar en mí mismo; a dominar y ceder, a no ceder y a dominar; aprenderé a ser un momento, una fracción de segundo, un deseo germinante, una idea pequeña que se convierte en algo más grande, entonces seré amo y señor del tiempo y del espacio. Ya sé que ya se perdieron ¡Y eso que iba despacio!
martes, 26 de abril de 2016
El abismo (ensayo)
“I have a strong urge to fly,
but I’ve got nowhere to fly to”
R. Waters
but I’ve got nowhere to fly to”
R. Waters
“Quien con monstruos lucha
cuide de convertirse a su vez en monstruo.
Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti.”
F. Nietzsche
Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti.”
F. Nietzsche
Capítulo I
… entonces pensaba en comenzar a escribir diciendo “pero no
sé qué decir”. ¡Pero no podía! Habría atentado contra mí mismo, contra mi
naturaleza de no andar dando 'peros' como una miserable excusa por cualquier
inconformidad. Tampoco podría decir ‘no’, al menos no en la primera frase. Ni
tampoco podía decid 'sé' porque después del no, suelen ser una pésima
combinación, no hace falta sino mirar la introducción a la argumentación de
grupos específicos que ahora no vienen al caso y como comienzan sus intervenciones
con un dubitativo “no sé si está bien” o un “yo creo que…” del cual hasta yo he
sido víctima. ¡Yo! ¿Pueden creerlo? En mi académica perfección he caído hasta
los más profundos círculos del infierno argumental, dudando sobre lo que digo.
Yo no dudo, hablo con verdades, con máximas.
Y si están mal, pues ya están escritas. Y algún día se
leerán con infinito fervor esas palabras tan ambiciosas, tan tercas y con
ínfulas de superioridad, y entonces se encontrarán verdades ocultas en las
páginas de volúmenes dedicados a verdades absolutas, más grandes que el
universo, más extensas e infinitas que la biblioteca de babel. Más presumidas
que Ícaro y más concretas que esta misma tinta con la que hoy escribo estos
grafemas de tristes figuras.
Pero no, no sé ¿qué decir?
En realidad este es otro ensayo, de nuevo, uno libre, sin
forma, como el agua. En el que trataré de encontrarme a mí mismo dentro del
mierdero psíquico y emocional en el que estoy, sin salir de él, buscaré entre
lo inerte las partes que se han caído y ahora se descomponen junto a las
heridas que se bañan en sales y minerales malolientes. Para ver qué perdí, cómo
quedé, quién soy ahora… pero más importante aún. Cómo salir de esta trinchera.
Los epígrafes son hermosos y desde que los conozco me he
enamorado perdidamente de ellos, de su belleza, de su simpleza, de su resumido
y a la vez pretensioso carácter.
“Enamorado perdidamente”.
¿Se dieron cuenta?
Maldita sea la hora en la que estas palabras van fluyendo de
mis dedos pues los recuerdos se van colando through
the tips of the fingers, pero esta es la idea en este momento, y así como
alguna vez lo dejé claro en mi ensayo sobre la inconsistencia, soy un obsesivo
declarado. Me enamoro perdidamente, locamente, de todo lo que me atrae.
Entonces vivo de impulsos y de amores pasajeros y fútiles. Y no hablamos de
mujeres acá. Porque no es lo único, hablo de pasiones, hablo de vicios, hablo
de virtudes y hablo de costumbres: no existen. Son todos momenticos. Chiquitos.
Chiquititos.
Y es que ese es el problema de ser un presunto artista, que
uno termina pensando con el corazón cuando debe hacerlo con la cabeza. Al revés
funciona de la misma manera. Presunto porque ni hay pruebas ni se ha demostrado
lo contrario.
Primero lo primero, hablemos de los vicios. No tengo vicios,
porque no me duran, simplemente me consumen y me dejan jadeante, cansado y
arrepentido. Tengo males, muchos males, pero como gripas, como diarreas, como
maricaditas que se van y llegan. Entonces no los tengo por mucho tiempo. A
veces quiero creerme el putas, pero no paso de la primera sílaba. A veces
quisiera ser alcohólico, pero me dura un mes la rutina y la plata. A veces
quisiera ser drogadicto, pero me aburro con facilidad, y me distraigo mucho, y
necesito eventualmente aterrizar. A veces me gusta dejar volar la imaginación
en las cosas más soeces y desagradables, que harían sonrojar hasta al más
depravado, o tal vez no; pero finalmente no duran mucho, las fantasías se
desbarajustan solas y no queda sino una risa de ellas.
En otras ocasiones quisiera ser un jugador, pero la suerte
me dura dos rondas de póker. O un abusador, o un violador, o un despiadado, o
cualquiera por el estilo, pero no tengo ni el estilo ni la valentía de serlo. O
la cobardía, ustedes juzguen.
Así que el único vicio que me queda es la pereza, pero la
pereza qué tiene de malo si no daña a nadie, es el vicio más cercano a la
virtud, incluso, con unos retoques en su editor de imágenes de preferencia podría hacerse pasar
por meditación, introspección, un trabajo espiritual que nadie puede entender,
una iluminación que nadie puede alcanzar sino el perezo… el virtuoso. Los
límites de esto son tan discutibles. La pereza suena a pecado, ¿Pero qué
actividad que exalte o adormezca los sentidos no suena a pecado acaso? ¿La
inactividad se convierte en qué? ¿En castigo del cuerpo o en ejercicio de la
mente?
Ya volveremos a esto.
En segundo lugar, hablemos de las virtudes.
Punto.
En tercer lugar… no, no es que no las tenga. Es que me
parece pretencioso y tal vez un poco pedante andar señalando mis virtudes, que
en últimas no son la gran cosa. Tampoco dignas de menosprecio, pero no son la
gran cosa, y el punto no se pierde si ellas se pierden. Así que dejémoslas
entre líneas, a juicio del lector.
Así que como decía, en tercer lugar, hablemos de los
momentos. De lo que los demás llamarían costumbres, o disciplinas. Tengo tres
años para formarme en algo, ya que después de eso, tengo un problema biológico
inmenso y es que mi cuerpo cambia completamente de células durante ese lapso de
tiempo, y entre tres a cinco años yo ya no soy el mismo, y de pronto suena la
alarma que puse hace cinco años y me digo a mí mismo “mucho gusto, Andrés
Guerrero”. Ya me he consumido en ese periodo de tiempo, ya no soy ni volveré a
ser como antes, y como dice la canción: “más viejo que ayer y más joven que
mañana”. Y es que mi inconsistencia es biológica, y como acá en Colombia no hay
carreras que duren tres años, ni cuatro como para tener un año de cortesía, ni
a veces cinco. Entonces se dificulta cumplir ese tipo de plazos. Y el tiempo se
me escurre entre los dedos, y luego me lamento, y luego el tiempo se me ríe en
la cara con una máscara de lo que he dejado ir en ese momento.
Y de eso estoy hecho, ya ni sé de qué estaba hecho hace tres
años, o cuatro… y medio. Ya he perdido perspectiva de lo que soy, de quién soy.
Tendré entonces que preguntarme, cuándo. Y cuando no tiene respuesta más allá
de ahora, soy lo que soy ahora, soy lo que quiero ser ahora, mediado por lo que
puedo ser ahora, dividido por lo que quieren que sea ahora, multiplicado por
las veces que he querido ser algunotracosa. Entonces soy un bollo de seres, un
granfalloon de carne y hueso. Una masa la cual dijera Silvio no tendría
cantera.
Y siendo tanto caos y tanto bodrio de bacterias y parásitos que
se mueven en mi estómago y afectan mi digestión, mi temperamento y llegan al
cerebro y me vuelven cuerdo. Aun siendo todo esto, decidí ser disciplinado para
algo. Para alguien. Porque realmente no lo era. No era juicioso, no quería
serlo, siempre quería más y más. Por más que quería me querían aún más, luego
dejé de hacerlo y me convertí en un ente. Estancado, ahí... Como muerto. Como
quien no quiere la cosa, pero se tapa los ojos, la nariz y las ojeras y
simplemente obedece órdenes. Y la orden era de carácter romántico. Era la
fidelidad. Y eso no existe, porque apenas yo crucé el umbral y decidí
ajuiciarme, eso por lo que las mariposas revoloteaban con furia en mi estómago,
decidió desjuiciarse también y el corrector me sugiere desquiciarse. Entonces
comencé a escribir versos tristes, en algún patético me convertí, releo lo que
escribió esa persona cuando éramos felices, o más o menos felices. Y sentía
como mariposas lo que hoy sé que son lombrices.
El pasado pisado y es así de simple. Pero el paso cuesta
trabajo y la suela se ensucia y el píe se agota.
Entonces fue la rutina…
Capitulo II
La rutina me mantiene vivo, en forma, me ayuda a pasar el
tiempo y me ayuda para dormir. Me volví un esclavo de la rutina, pero un
esclavo feliz, un esclavo servil y contento, orgulloso de su servidumbre.
La negación es inminente después de una desgracia, después
de una crisis, la ira, el odio, todos esos pasos tan humanos y a la vez tan
inhumanos, tan implantados, tan culturales y tan antinaturales. Porque todo eso
es puro apego. Apego a las cosas que igual se van a ir. Todo se pierde, la ropa
que visto ahora, el techo que me acobija y la cama sobre la que duermo. Todo
debe volver al infinito continuum de la vida y la muerte. De la materia eterna
y transformadora. Del agua.
Dejaré la doncella de una vez por toda en la orilla del río,
y no cargaré ni con el recuerdo de su bella figura, ni me cansaré por llevar su
peso. Simplemente si llego a mirar atrás sonreiré por haberme librado de esa
carga, y por haber llevado el momento a su fin cuando fue debido.
Pero por ahora, tengo que agarrar el piso con fuerza,
enterrar los dedos de los pies y resistir caerme. Porque de cierta forma quiero
hacerlo, quiero caerme. Mantenerme en píe como un árbol, después de mil
tormentas, incendios y talas. Y leeeentameeeeente, recuperar la postura,
recuperar la cordura, sembrar raíces y recoger nutrientes, volver a poner duro
el tronco y rica la sabia. Malpensados. Volver a botar semillas y esperar.
Lo difícil es no engañarse a uno mismo, ponerse una máscara
de felicidad y llegar a dar clase, enamorarse de una estudiante, o dos, o tres.
“Enamorarse” porque eso no es nada. Son caprichos. Porque realmente enamorarse
va más allá de ese gusto tan instintivo y tan primordial, primate.
Y no quiero entregarme a mis instintos ahora, quiero ser
consecuente con lo que siento, quiero verme a los ojos en el espejo y decir,
“puta madre Andrés qué triste te ves, estás hecho una mierda,… pero linda barba
¿eh?”. Porque poco a poco, como la barba, esas raíces van creciendo de nuevo, y
cuando vuelva a tomar fuerza, ¡Tente mundo! ¡Tente porque te vas a ir de
p’atráj no joda!
Ya llegará el tiempo de afeitarse, de dejar de verse mal, de
ser un poco más narcisista y más egoísta. Pero egoísta por algo, no por
alimentar el ego, porque eso no pasa de ser una simple ilusión más, otra
máscara. “El profe con el ego por el cielo” me dijeron hace poco, no sabían que
tenía el ego por el piso y ni “el profe” me hacía sentir bien. ¿Pero y para qué
lo querrían saber?
Así que es hora de escribir un nuevo capítulo, uno sin tanta
rabia, sin tanta tristeza, sin tanto corazón. Con más cerebro, con más lógica y
orden. Hay que dejar de ser un caos de letras y escribir una sobre otra,
comenzar a escribir de corrido, en cuaderno ferrocarril, bien clarito, bien
bonito. Entonces es hora de poner las últimas cartas sobre la mesa y ser claro
jueputa. ¡Claro claro, como el agua!
Capítulo III
No, para mí no fue fácil dejar de ser prioridad de la
persona que yo más amaba en el mundo. Mucho menos cuando decidí ponerla como
máxima prioridad en mi lista y yo ni siquiera clasificaba dentro de la suya. Tampoco fue fácil, ni me
enorgullezco de haberme puesto de rodillas, humillarme para sonsacar un poquito
de amor es un error gigantesco. Sólo se logra lástima y sólo se logra poner más
bajo en la lista, porque nadie quiere eso, nadie quiere llevar una carga a
cuestas. Y es que en ese momento, ese momento era el peor momento de todos. Y
nadie quiere, ni tiene por qué, cargar con alguien en su peor momento.
¿Pero hubiera sido lindo no crees? Haber sentido algo de
apoyo. Pero nada, ya pasó, y pasó como pasó y ya. No hay culpables. Yo entiendo
tus razones y no te culpo, a la vez yo entiendo lo que yo necesitaba y quería,
y tampoco me culpo. Ya ni me arrepiento, eso fue lo correcto en ese momento.
En ese momento.
Porque ahora he pensado tantas cosas. Y ya sin ese velo de
odio, ni de rencor, ni de sentimiento negativo alguno. De una forma un poco, al
menos un poco, más objetiva, me he dado cuenta que simplemente perdí la pelea
contra uno de los monstruos. Y estoy tratando de recuperarme para volver a la
batalla y vencerlo. Ese monstruo era yo mismo. Era esa imagen débil de mi misma
que dependía demasiado de los demás, de la aceptación de los demás, de la
muerte de carácter.
Pero a la vez me doy cuenta de que aquello por lo que yo
luchaba, ya se había esfumado hacía tiempo. Hacía uno, o dos años. Lo que yo
amaba era el humo que subía moviéndose y disipándose por el viento hacia el
cielo, señal ya débil de que en algún momento allí hubo fuego. Un fuego divino,
pero que llegaría a su fin. Y así lo fue, al final ya ni las brasas quedaban,
yo luchaba por las cenizas de lo que fue en algún momento ese sentimiento tan
fuerte que tenías por mí. Llamémoslo amor.
Y tal vez ahora eras mejor, mayor, más y más. Entonces te bañaste
las alas de libertad en cera y subiste por los cielos como el ídolo, mientras
yo te gritaba desde la tierra, “no subas más, no me olvides”. Te olvidaste de
donde venías, y sólo miraste para donde ibas, tú, sola, egoísta, altiva. Eso no
es motivo de desdén, es de hecho algo mucho más complicado, porque te admiro
por eso. Admiro esa ambición. Pero me duele que me hayas dejado atrás.
Aún no has caído, y espero que no lo hagas, espero que no
vueles demasiado alto y se derritan esas alas, porque después de todo yo las
construí para ti. Yo, tu Dédalo. Al verte volar, tan libre, tan feliz, tan
poderosa, entonces yo decidí volar también, pero en otra dirección, lejos,
lejos, hacia otros horizontes. Y quien sabe, el planeta tierra es una esfera,
tal vez en alguno de nuestros vuelos nos encontremos de nuevo en otras
latitudes, longitudes, alturas o profundidades. Pero por ahora. Sólo queda
seguir aleteando. Y tal vez, tal vez, voltee a mirar de vez en cuando, sólo tal
vez, para cerciorarme que tus alas siguen bien pegadas, a tus espaldas.
Capítulo IV
Este capítulo, que sirva como intermezzo antes de continuar.
El quinto grado suele cargar la tensión. Mientras el segundo y el tercero
suelen ser menores, tristes; el primero mayor, sublime, imperativo, radical, pero
a la vez reconfortante, relajante. Al cuarto grado se le llama subdominante.
Estamos planeando, y podríamos subir o
aterrizar, pero aún es incierto, esto es una subdominante.
Tengo muy cerca de mi corazón una canción llamada Of matter,
que a la vez son tres canciones, casi como el dios católico. Proxy, Retrospect y Resist. En
la primera, Proxy, el sujeto es
imperfecto, está en crecimiento, está incompleto pero apunta a ser algo más.
Mas tiene un modelo. Y ese modelo, está ahí, hasta que ya no está. Entonces el
sujeto abre los ojos a una nueva realidad. Es casi como salir de la niñez. Es
casi como volver a nacer. Es casi como si hubiera cumplido cuatro, o tal vez
cinco años.
Luego en Retrospect,
se crea una tensión dominante a lo largo de las líneas, el sujeto lucha, contra
sí mismo contra la naturaleza externa, contra su propia naturaleza interna
también. Siente la presión, y pareciera ceder ante ella. Se vuelve como una
piedra, como una piedra oscura, siniestra. Pero tiene la esperanza de algún día
ser visto, ser de nuevo valioso, tener control de nuevo. Entonces…
… sucede Resist, y
el sujeto se da cuenta de todo el tiempo que perdió luchando en contra de sí
mismo, en contra de su naturaleza inherente, en contra del tiempo. Está ya
viejo y ve el pasado con nostalgia, pero por un instante. Porque ya está libre
de todo, ya es libre de ser lo que quiera en vez de ser esclavo de aquello que
no era, entonces se convierte en diamante. Llega a buenos términos con su
propia alma, recordando como en su peor momento esperaba ser suficiente, ser
algo, o tener algún valor para alguien. Pero no estaba listo, la capa que lo
cubría era demasiado gruesa y sólo pudo descubrirse luego de mantenerse por
años bajo esa presión. Resistió.
Capítulo V
El ser humano está lleno de contradicciones. ¡Boom! máxima.
Es la exquisitez misma de su esencia ser así y a su vez no serlo. Estar de
acuerdo y no estar de acuerdo. Estar y no estar en un mismo lugar.
Vi por demasiado tiempo a los ojos de la bestia y me rendí a
sus pies, no pensaba que tuviera puntos débiles, él era un coloso. Simplemente
no había apuntado mi espada sino a su armadura, y por lo tanto no había podido
ver la carne débil, cubierta de un denso vello del cual podría haberme colgado
para llegar hasta ahí, era una coartada. Luego clavé la espada y lo herí, pero
se sacudió y me botó de su lomo. Luego volví a subir y clavé la espada de
nuevo. Y murió.
Pero al morir, parte de sí escapó de ese moribundo y negro
cuerpo, se metió en mi alma y se posesionó como una parte de mí, una parte
oscura. Una falsa promesa que dejó en mí una semilla muy real, muy inmediata.
Ese demonio aún vive dentro de mí y aún tengo que luchar contra él. He aquí mi
primer contraataque.
Entre mis enamoramientos súbitos e incontrolables, encontré
una figura de la cual enamorarme, una figura paterna, fuerte, que se suponía
quería lo mejor para mí, sacando lo mejor de mí a cada instante. Yo también me
entregué a esa imagen, fui su fiel servidor, sin dudar de él, sin cuestionar su
actuar. Me dejé llevar cuesta abajo. Terminé siendo esclavo de sus caprichos y
de sus mentiras, de sus faltas. De sus tantas y tantas mentiras e
imperfecciones. Era una cascara. Muy gruesa, es cierto, muy resistente. Pero
una cascara después de todo.
Esa cascara de carácter psicópata sólo encuentra placer al
tener a todos bajo su control. Bajo ilusiones. Ilusiones de grandeza, de poder,
de sabiduría. Un sage. Pero no. Es
solo un bufón, un hablador de grandilocuencias, un megalómano, un lobo
disfrazado de oveja.
Quitar el disfraz, o rasgarlo un poco fue la peor ofensa.
Entonces decidió buscar la forma más apropiada de llevarme a mi punto más bajo.
Movió piezas y finalmente me dejó sólo. Se llevó a mi reina y a mi alfil. Pero
no ha ganado la partida. El tablero sigue abierto. Sólo necesito algo de
tiempo.
Tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo miré demasiado al
abismo, y el abismo miró dentro de mí.
Pero no fui el único.
También tú, también tú miraste demasiado tiempo al abismo, y
te convertiste en lo que más odiabas. Sin darte cuenta. Ahora eres otro peón
más, uno a pocos cuadros de coronarse. De ser otra reina más en su tablero.
Lo cierto es que, en escala, finalmente, el abismo termina
siendo demasiado grande, demasiado imponente como para luchar contra él. Y en
ocasiones simplemente las piernas ceden y uno cae sin quererlo.
Sin tener la fuerza de siquiera aferrarse a esa orilla,
escalar de nuevo, y no volver a mirar abajo, dar vuelta y comenzar de nuevo.
Buscar otro camino. Tal vez no sea sencillo. Pero esa es mi decisión.
jueves, 4 de febrero de 2016
A New Life
Los años pasan y, maldita sea, gracias por haberte acabado 2015! ya era hora.
precisamente hasta ese punto, hasta el momento en el que uno se da cuenta de que no tiene control, ni influencia ni nada con respecto a la situación. Lo paradójico del asunto, es cómo finalmente uno es señalado como culpable de eso sin haber hecho nada. "dejó que la situación se lo llevara!" y si fue así... soy el único culpable?
Ahora soy un profesor de inglés y de francés, estudiante de lenguas, músico por hobby (y muy feliz de serlo), artista marcial en crecimiento y solitario por decisión propia.
El 2016 ya lleva una doceava parte de su ser. Y ya está demostrando ser mejor que el 2015... aunque...
Este enero fue el peor mes que he tenido en toda mi vida. el más duro sin dudarlo.
Pero lo importante de ahora, es redescubrir.
Redescubrir muchas cosas que se han perdido en el camino. Cosas que he olvidado sin y otras que he borrado por mano propia. Este año es el comienzo de una nueva vida. Todo cambia y no quiero ser una piedra en el río de la vida.
El año pasado me sirvió para darme cuenta de la importancia de tener la gente correcta alrededor. Las decepciones comienzan con una etapa de negación de la cual es difícil concienciarse. A su vez, me di cuenta de la cantidad de errores que uno puede cometer y a lo que lo pueden llevar, pero también me di cuenta de que a veces no hace falta sino quedarse quieto para que toda la maquinaria fluya y se creen errores y problemas de la nada.
es decir, pecar por omisión.
Mentir, no es la gran cosa. Mentir es una cosa del día a día, inconsciente, divina, perfecta. Decidir mentir o no es algo irrelevante, pues las mentiras al final del día, pueden llegar a ser buenas de alguna retorcida manera que no va al caso ejemplificar. Sin embargo, el verdadero problema es ocultar las verdades.
Esa pantalla de humo, esa incertidumbre, esa falta de decisión por un sí o un no. Es decir, si sí mentir o no mentir. En últimas la incapacidad de tomar esa decisión es la que lo lleva a uno a "dejar así" y esperar a ver qué sucede: a pecar por omisión.
Y yo lo hice y me lo hicieron y por eso ahora soy medio experto en el tema. Lo hice porque dejé pasar muchas cosas, extradiégesis. me convertí en un mero observador, espectador de las decisiones de los demas, y cuando estaba a punto de actuar. Un sentimiento de impotencia me. de. te. ní. a.
Impotencia al cambio, esa característica hermosa de ser observador es la capacidad de predicción que conlleva. Es un regalo. Entonces, cuando uno se da cuenta que las cosas no van a cambiar, después de haber intentado mucho, aparecen dos opciones, o seguir intentando, o esperar a ver si las cosas cambian.
Y no cambiaron. porque no hice nada. y eso podría considerarse un error. Pero. Hasta qué punto entonces debe uno luchar por cambios de los cuales no tiene forma de controlarlos?
precisamente hasta ese punto, hasta el momento en el que uno se da cuenta de que no tiene control, ni influencia ni nada con respecto a la situación. Lo paradójico del asunto, es cómo finalmente uno es señalado como culpable de eso sin haber hecho nada. "dejó que la situación se lo llevara!" y si fue así... soy el único culpable?
comod ije al comienzo, no quiero ser una piedra en el río de la vida, en el río del tiempo, no quiero que el agua pase y yo siga ESTANCADO en un hoyo profundo y an que no llega la luz. porque tal vez ese hoyo finalmente no es tan profundo y la luz juega con mis ojos, se ve tan lejana... tan ... distante.
Por eso es la necesidad del redescubrimiento, de volver a nacer y de volver a experimentar otras cosas. Re-experimentar la soledad en este caso no es nada malo. Tiene sus desventajas, como todo. Pero el tiempo ya no se siente ajeno ni compartido. Por primera vez en mucho tiempo siento que el tiempo es mío. y es taaaan largo! y no es malo de nuevo.... es desconcertante, es difícil de entender que la soledad implica menos tiempo gastado en los demás, menos pensamientos gastados, menos dinero gastado, menos preocupaciones y más posibilidades.
En últimas, es una forma de estar tranquilo bastante original. Que hace más de 6 años no probaba.
y es que es en este momento cuando me doy cuenta todo lo que he cambiado en estos 6 años. No he madurado mucho, pero he cambiado, he pasado de ser alguien desesperado por compañia, triste y negativo. A quien soy ahora, una cantidad de habitos mucho más productivos que los viejos habitos. Más variados, más enriquecedores y más productivos. Es difícil de poner en palabras. pero hace 6 años todo se reducía a ser un músico frustrado y solitario desesperado.
Ahora soy un profesor de inglés y de francés, estudiante de lenguas, músico por hobby (y muy feliz de serlo), artista marcial en crecimiento y solitario por decisión propia.
Qué cantidad de cosas, en perspectiva!
Hace 6 años no era nadie, ahora soy mucho menos nadie que hace 6 años.
y así seguira el crecimiento. Tal vez no en variedad, pues una variedad demasiado extensa, es contraproducente. pero sí en profundidad. quiero seguir enseñando, me encanta enseñar y lo haré hasta que me muera. Quiero aprender más lenguas, Mandarín por ahora, luego japonés, luego quién sabe! hay tantas lenguas para aprender... tantas cosas nuevas por probar. Quiero seguir tocando guitarra y hacer mi ruido, ese ruido que amo y que aprendí a odiar de alguna forma. pero que no! no puedo finalmente odiar. es un ruido necesario. Resultó gustandome mucho más de lo que jamás pensé el arte marcial, pero no soy esclavo de ella ni de nadie. Yo la volví servidora mía, porque me hace mejor de tantas formas, que no puedo parar, y no importa si nunca llego a ser cinta negra ni nada, porque realmente el crecimiento está dentro de mí, no alrededor de mis pantalones. Y ahora estoy solo porque decidí estarlo, porque como dice le viejodicho, es mejor estar solo que mal acompañado, y estar acompañado por una persona que ya no lo ama a uno... bueno, no hay mejor definición de eso. Pero está bien, es muy interesante redescubrirse soltero. aprovechar las ventajas de serlo, dejar de vivir junto a alguien. y vivir junto a uno mismo.
y todo esto puede sonar como loser, "alguien que dice estar solo por decision propia es mentira" o "realmente no quiere estar solo".
y puede que sea así, finalmente quién quiere estar solo?
pero en este momento, es lo correcto, es lo que debe suceder, es el siguiente paso. Aprender a estar solo es más difícil que aprender a estar acompañado, y sobre eso ya he tenido un tiempo para aprenderlo.
Por último. Hay algo que no se puede decir pero es una gran tragedia, que pensé nunca viviría. y ahora que la estoy pasando en carne propia, no puedo organizar lo que se siente. Es algo infinitamente triste y a la vez positivo y que da paso al futuro... paradójicamente. Era algo tan hermoso, y que haya desaparecido y quedado en el recuerdo es tal vez lo más hermoso de todo, algo que no llegó a materializarse pero que quiso hacerlo! como si hubiera sido una prueba de fuego. Era una máxima demostración de amor y gracias a alineaciones cosmicas pasó y por decisiones humanas se detuvo.
Y se siente un poder desolador. como una bomba atómica. como una responsabilidad demasiado grande como para contenerla, como una granada a punto de explotar en las manos.
mejor soltarla.
dejarla ir.
a morir.
Es mejor seguir caminando. siempre. para siempre.
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