lunes, 17 de septiembre de 2018

Language.

DeMuesTrame de qué estás hecho.

Estás hecho de un lenguaje, desconocido, un lenguaje de entrañas. Un lenguaje muy adentro tuyo, un lenguaje de hojas y fuego, de nubes y semillas, de árboles y raíces, de cimas y de llanuras, del cielo y de lo más profundo del océano.

Es el lenguaje de tus sueños y los sueños te lo recuerdan constantemente. Pero, ¿Por qué no te das cuenta? Algún saber que has perdido acaso, ¿Niegas poder encontrarlo en la vasta profundidad de tu psique? O es acaso, aquello que llamas monstruos, lo que no entiendes, lo que temes descubrir. La verdad. 
Y este es un lenguaje silencioso, simbólico, indescifrable, inefable.

Me mostraron un día, lo que yace en el fondo de este lenguaje, cuántico y místico. No lo he olvidado, y me pierdo en innecesarias palabras al intentar explicarlo, me pierdo en tiempos pasados, presentes y futuros, todos ilusorios. Todos tan verdaderos como falsos.

Pero te digo, amigo. Que fui el agua que bañada en sales y suciedades, inunda el mar. Fui la playa y fui el sol, y entendí el ciclo de la vida, desde un grano de arena, hasta las ondas gravitacionales. Todo está hecho de un lenguaje, un lenguaje mudo, pero que lo abarca todo, una estructura que no sostiene nada y a la cual nada sostiene. Te hablo en falsedades incrustadas en verdades. Te hablo de la realidad, fabricada de ilusiones. Te hablo de lo todo lo que puedes tocar y sentir como sólido, mientras en sus recovecos más íntimos, no está sino lleno de vacío.

Imágenes tetradimensionales que suceden frente a tus ojos, cuando ya no sabes si quiera si aún los tienes. La infinita viscosidad del vacío se encuentra con la infinita dureza de las fuerzas que halan y empujan incesantemente la materia que hoy te comprende, y que a la vez, fue parte del universo hace muchos eones. Fuiste sol y fuiste estrella, fuiste explosión de supernovas y fuiste carbón en una cueva. Fuiste lo que siempre has sido y serás lo que nunca imaginaste. Eres presente y fuiste futuro, mientras el pasado se resbala junto a tus células desahuciadas cada que lavas tu cabello y limpias tu cuerpo. Eres ígneo y eres hielo, fuiste ficciones hechas de verdades. Fuiste vicios llenos de virtudes, y fuiste el tiempo y fuiste el arrepentimiento.

Pero ya no eres nada de eso. Vuelve a la nada y abrázala, siente su fuerza creadora, siente el potencial eterno de creación, todos los ciclos de renovación. Vuelve la mirada y encuentra lo que te empuja a ser, vuélvela de nuevo y fíjala en el horizonte que desaparece. No agradezcas a nada ni a nadie por sus favores, agradece a ti mismo por haber creado esa posibilidad de la nada. Abraza a tu amigo, recibe su calor y su fuerza, regálale un poco de la tuya.

No te muevas, permanece estático por siempre mientras sientes como el planeta en el que hoy decidiste estar, se mueve entre ondas y rodea un absoluto supermasivo. Añora volver al centro, añora siempre volver al centro. Siente el movimiento, siente el mundo girar y viajar por el espacio sideral, siente el sol y la luna rodeándote, los demás planetas como lunares brillantes en la oscuridad cegadora. Siente los brazos de esta vía láctea y como nadas en su maternidad.

Siente cómo Andrómeda se acerca a tus pies, tan lentamente que por muchas vidas te será imperceptible.

Déjate hundir en la falta de aliento, siente que mueres y que cada respiro te trae de vuelta, a eso que llamas vida.

Déjate llevar.

Redescubre…

…que amar es lo único que necesitamos.


domingo, 31 de diciembre de 2017

mi 2018 será....

tal cual lo describa acá.

No será fácil, pero será mejor que 2017. Haré todo lo posible para cumplir las metas que ya fijé. Y bla bla bla...

2017 fue un gran año, infinitamente mejor que cualquier otro diría yo... los highlights obviamente incluyen:

El viaje a Brasil: primera vez en otro país, primera vez en Brasil, primera vez de muchas más... y sí, muéranse de envidia hijueputas... ustedes saben quienes son.

La visita a mi papá Abraham antes de morir: fue refrescante. agradezco a mi yo interno por haberme obligado de cierta manera a viajar... decidir hacer ese viaje, fue la mejor decisión del año. Fue el momento perfecto. Poder despedirse es algo invaluable.

Hacer crecer mi academia: mi escuela de artes marciales ya es un hecho, a pesar que seamos pocos, iremos creciendo, iremos mejorando. este año cumplo 5 años haciendo artes marciales y sé que es el camino correcto y sé que estoy con las personas correctas. POR FIN!!!!

El Juego: leer ese puto libro el año pasado y ponerlo en práctica este año fue una de las mejores cosas de mi vida, no cambio por nada todo el aprendizaje que he tenido con él y todo lo que he mejorado como persona (para algunos empeorado) pero qué más da! he sido muy feliz! :D

Todo el aprendizaje: he tenido toneladas de aprendizaje este año, en todo! Chino, Japonés, Portugués... haber trabajado en la e.i.a. y conocer tanta gente hijueputa, realmente uno aprende mucho... haber entrenado Eskrima con Robert, haber salido con más chicas de las que he salido en mi vida, haber aprendido tanto de otras personas.... agradezco tanto eso. Realmente no sé qué sería de mi vida sin las enseñanzas de las demás personas...

y acá va la parte importante.

Agradezco a mis dos mejores amigos, Kika y Dieguito... sin ustedes este año no habría sido ni la mitad de bueno. La verdad lo que escriba acá será efímero, pues lo que he vivido con ustedes este año se sale de las palabras.... o si bien no se sale, serían demasiadas. Inefables.... siento una hermandad entre nosotros y siento un gran amor por ustedes. Gracias gracias gracias!

mi promesa:

esta es mi promesa para 2018 y para la vida. comienza hoy mismo, hoy 1ro de enero. Prometo no llegar a viejo con arrepentimientos, prometo hacer lo que mi ser me pida, complementar mi esencia, reconocer mis males y deshacerme poco a poco de ellos. Prometo ser mejor y entrenar todos los días, así sea un minuto al día. Prometo cuidar mi cuerpo y mi mente para que no me fallen cuando más los necesite, prometo cumplir 27 años y sentirme de 20, prometo buscar sabiduría y prometo buscar libertad de todo tipo. Prometo volver a la universidad y prometo terminar mi carrera. Prometo seguir aprendiendo lenguas y prometo seguir enseñando con amor. Prometo nuevas experiencias, Prometo seguir siendo como soy, sólo que mejor :P. Prometo estar al lado de quienes me necesitan. Prometo deshacerme de mi ego cada día que pasa, pero prometo también ser buen actor para cuando lo necesite. Prometo combatir al menos una vez este año! Prometo volver a tocar guitarra.

Por último prometo cuidar a todos los míos, prometo hacerle el menor daño posible a las personas y al mundo. Prometo ser fiel a quienes son fieles conmigo y prometo ser lo mejor para ellos en todo momento.

Prometo todo lo que prometo.

feliz 2018

domingo, 10 de diciembre de 2017

un día como hoy....

...hace unos años. Con una algarabía similar, en una casa casi igual, en un segundo piso tal cual como en el que estoy ahora. En una cama parecida, con un clima frío, tal cual el de hoy....

Amaba de nuevo a quien más he amado después de mucho tiempo sin siquiera tenerla en mis brazos.

Hoy es diferente.

Ese día, volví a sentir el calor de Pilar después de no haberla visto en un largo tiempo... o mejor aún, después de verla un día, un día algo extraño en el que en ese segundo piso estaba Ángela, y en el primero, a través de una reja, estaba Pilar. Creo que subestimé la importancia de tal hecho pues, esa sería la última vez que ella me buscaría, realmente la última vez que ella alargaría su mano para tomar la mía.

En realidad ya no importa, pero en ese momento lo hizo, y hoy simplemente me acuerdo del asunto, porque fue un día domingo, casi igual, muy similar.

Pero hoy la noticia no es tan buena como lo fue en ese día.
Mi abuelo ha muerto.
Abraham Moisés ha muerto.

Y está bien, supongo, pues pude verlo a tiempo. Y me encanta leer las palabras de mi mamá cuando dice que "mamó gallo hasta el final". Así era él.

Esos días que estuve allá en Santa Marta, sentí esa conexión y a la vez esa distancia que teníamos. Lo consentí, lo abracé, le dije que lo quería. Cada noche me despedí de él y cada mañana lo saludaba. Esos siete días con él no los olvidaré. Porque esa voz ronca y ahogada, que luchaba por salir de su pecho, en últimas (todos lo sabíamos) era el presagio de lo que sucedió hoy.

Y es que no le dolía nada en ese momento, ni creo que le haya dolido nada hoy. Creo que se fue en paz, creo que se fue tranquilo, tranquilo de que hace tan sólo un par de semanas, todos sus hijos fueron a verlo. Su nieto fue a visitarlo también.

Tal vez nunca fui el pechichón de él, como sí solía decirle a mi hermana (la pechichona), en realidad no pude haberlo sido, soy hombre ella era mujer. Es lo natural, que los papás quieran más a sus hijas. Aunque mi hermana no era su Hija, era como si lo fuera. En pocas palabras, Como si no hubiera suficientes cosas extrañas dentro de mi familia, mi hermana era hija de mi abuelo.

Tengo una foto que atesoro, una foto robada, pues no es mía. De hecho es de mi mamá.
En ella está mi abuelo junto a un equipo de softball de allá de Santa Marta. Sé que mi abuelo estuvo jugando hasta hace relativamente poco. incluso ya siendo viejo.
Tuvimos una pequeña conversación al respecto ahorita en noviembre.

- Papi, cuando fue la última vez que jugaste softball?
- dos...mil....siete
- yo tengo una foto tuya con el equipo, te acuerdas?
- ajá, yo... se... la... di... a... tu ... mamá.
- sí pero yo me la robé jaja.

No dijo nada más. Supongo que no le  gustó que me hubiera robado la foto.
Me da igual
Es mía.

Y es que esa foto, más allá de cualquier otra es la que mejores recuerdos me trae de él. Porque a pesar que nunca lo vi jugar. Sí recuerdo esa época, cuando él era a la vez viejo y joven. Y yo iba a la samaria a visitarlo con mi mamá. Y nos sacaba en el Renault color aguacate, del cual aún recuerdo los seguros de las puertas, pues nunca había visto algo así, se asemejaban a corazones de pollo o pequeños riñones. Tiesisimos, era un camello abrirlos o cerrarlos. Recuerdo que salíamos con él, íbamos incluso al consultorio donde aún entonces trabajaba! Recuerdo su vestimenta, su panza, sus canas. Recuerdo esa voz fuerte y regañona de la que luego me quejaba con mi papá, porque allá en la casa "gritaban mucho". No era así, era el carácter. No más.

Recuerdo también un día que preguntó cuanto costaban unos aguacates. Le dijeron que 6 mil. y dijo, ¡Ni el lomo fino!

También recuerdo esa anécdota sobre esa vez que conoció a un tipo en la calle y le preguntó por el nombre. El tipo respondió Alfonso Capone. Era un tipo cualquiera, simplemente tenía ese nombre.

Recuerdo sus últimas risas, quedas, silenciosas.

Recuerdo su piel colgante y delicada. Sus músculos casi inexistentes.

Recuerdo tantas facciones que yo tengo sobre mí que será imposible olvidarlo porque cada vez que vea esos vellitos que tengo en la espalda, o vea su cuerpo reflejado en el mío cada vez que me veo en el espejo, con estas patas y brazos largos y flacos. Esta nariz gigantesca que le pasó a mi mamá y luego a mí. Esos ojos cafés, luego azules que ahora comienza a llevar mi mamá. El glaucoma que se le llevó la vista y el cual tengo que estar chequeando cada 2 años.

Todo eso siempre me lo va a recordar. Y parece poco, parecen las cosas más tontas del mundo. Pero en ese momento lo serán todo.

Hoy lo son todo.

Gracias papá Abraham.




¿Me pregunto si recordaré a todo el mundo con tal agradecimiento?

sábado, 19 de agosto de 2017

A New Beginning

¿En qué año estamos?
¿Qué edad tengo?
¿¡Cuanto tiempo ha pasado!?

No importa, es el momento perfecto, el clima es perfecto (llueve), la hora es perfecta (1:28 AM), la música es perfecta (Porcupine Tree)... ustedes entienden.

Hoy cerré otro ciclo, tal vez esta vez sin querer, o tal vez queriéndolo, es difícil decirlo. Terminé de trabajar en la escuela. Y me llevo un aprendizaje invaluable. Pues además de haber sido mi lugar de trabajo por este año y medio, ha sido mi campo de juego, de batalla y laboratorio de experimentos.

Lastimosamente, ganaron la batalla. Aunque todo apunta a que después de mi partida, ganaré la guerra, ya no la pelearé yo personalmente, otros tendrán esa responsabilidad, pero hice lo que tenía que hacer, y realmente, me siento bien. Me siento como un súper héroe, pero no del tipo Spider-man ni nada de eso. Me siento más como un Miles Edgeworth :v

Mi salida fue injusta, tal vez la más injusta hasta la fecha. Porque hice casi todo bien! es decir, me esforcé por realmente hacer las cosas bien. Por ser lo mejor posible. Y lo logré, me di cuenta que soy muy bueno en muchas cosas que dudaba serlo (modestia aparte, es simplemente una reflexión).Y aún así, estuve sujeto a una simple decisión, un simple "no queremos lidiar más con ese tipo, sáquenlo". Simple porque no tiene ninguna carga emocional, es más algo práctico. Es otra historia tipo Factotum en la que al tipo lo despiden porque sí, el recorte de personal es así: nada personal.

Pero abrí un camino, inimaginable para mí tan sólo un año atrás, tal vez un poco más. El juego.

Y no, no voy a entrar en alabanzas a los libros ni a los PUAs ni nada de eso, realmente veo que ese mundo es algo tan banal como cualquier otra secta y demás. Es el aprendizaje que he sacado de mí mismo con ello, lo que me ha llevado a admirar el simple hecho de que, la confianza en sí mismo, el conocerse uno mismo y presentarse al mundo tal cual como uno es... Es lo que lo vende a uno.

No me he convertido en un objeto superficial, ni veo a las personas como objetos tampoco. He aprendido que he cometido tantos errrores en mi vida (sí esa R extra es intencional), de manera tan involuntaria, por el simple hecho de ignorar algunos factores básicos sobre la interacción humana, que realmente, nunca tuve el tiempo, la posibilidad (ni la valentía), ni la guía de nadie, como para poder descubrirlos. Hasta que lo hice, lo puse en práctica y bueno. 8 meses después y 5 mujeres después. Puedo decir que hay un mundo que debí haber conocido antes, y que me habría evitado cientos de dolores de cabeza.

Es que el simple hecho de poder elegir lo que quiero, y tener la decisión de tenerlo y ya. Me ha hecho alguien completamente distinto en un lapso de tiempo, muy corto. En una universidad no se ven resultados tan notables ni en tan poco tiempo... ni el mejor tónico para el cabello o la barba dan esos resultados, ni la mejor proteína ni nada. Es una decisión y ya. Es tomar el riesgo de ser coqueto, de ser seductor, de ser sexy. No sólo creer que lo es. Sino serlo. Y es que yo nunca lo había sabido. Realmente me enteré hace poco.

¿Y por qué nadie me lo había dicho? todo habría sido mucho más fácil, ¿o no?

tal vez...

pero no creo que estuviera donde estoy ahora de no haber sido por ello.... momento.... donde estoy ahora?

ah sí.

sin trabajo

jajajajjajajajjaja

Pero muy feliz. Tengo 26 años, ya era hora de enterarme de estas cosas.

Pero no es mi culpa, mi papá nunca me dijo "las chicas son así...." o "te enseñaré todo lo que debes saber sobre las mujeres" ni nada de esas frases de películas ejemplares de los 90s como KIDS. ( :v )
A decir verdad, nunca fui "abeja", mis amigos nunca me dijeron qué hacer y si lo hicieron nunca tuve las pelotas de hacerlo; y siempre metía más corazón que cabeza. Mí última (y al parecer única) relación seria, me dejó un sinsabor infinito que aún estoy intentando quitarme de la lengua, pero me abrió una puerta que jamás habría considerado, y es la de enfrentarme a la soledad absoluta después de la crisis profunda. Creo que no hay nada peor que eso, sentirse completamente destruido, recoger los pedazos y darse cuenta que ya nada será igual. Me sentía feo, deprimido, desmotivado (más que nunca! jum! ), poco sexy, sentí que nunca más iba a tener sexo con nadie, era una sensación de fealdad absoluta, de soledad absoluta y de tristeza absoluta.

De pronto apareció Erika y de pronto, me di cuenta que me podía gustar alguien, que yo le podía gustar a alguien y que en efecto podía tener sexo de nuevo. Era una sensación muy extraña pues, a pesar que perdí el gusto por ella rápidamente, su olor cambió y de pronto, me produjo repulsión... me ayudó a darme cuenta que yo todavía tenía lo mío, en algún lugar de esas piezas perdidas... aún estaba mi MOJO! jajajaja.... luego vino Luna, y pues... qué más se puede decir de Luna que no se haya dicho ya..... qué joder! tenía que haberla hecho durar más! ----- el caso es que me di cuenta, con Luna, que podría llegar a tener una conexión tan (o más) fuerte que con Pilar, y entonces me puse en la tarea de darme herramientas para buscarla de nuevo, en otra mujer (que lastimosamente ya no podía ser Luna.....

Y en enero comencé a experimentar.

Sin contar comentarios sueltos ni experiencias tontas, la primera fue L. Todo fue después de un muy estrecho quiz, en el que nuestras miradas triangulaban la cara del otro y la tensión era irresoluble, hasta qué le dije que me gustaba y simplemente nos besamos. Luego bajé lleno de labial a la oficina de mi jefa, quien tuvo que haberse dado cuenta que estaba lleno de labial, pero no dijo nada... (fuimos cómplices, pues ella también salía con un estudiante)... y luego una de las secretarias me señaló que tenía la boca toda roja, ¡Berrionda fiebre! corrí al baño y me limpié el labial. El resto es historia. Luego vinieron otras, no tan importantes, Miss Caracas, Y. , nunca me había besado con dos personas en la misma noche, mucho menos teniendo a una de la mano y a otra en mis piernas. Pero aquello no trascendió, y está bien. Aprendí a dejar ir dificultades evidentes. Cosa que jamás habría hecho antes.

Luego llegó E. , hacía meses estaba tras E. , y de pronto, todo comenzó a funcionar, ella había notado un cambio en mí que ni siquiera yo había notado. Salímos un par de veces, y pues, no fue fácil pero después de un par de mojitos y un juego de Astucia Naval en Treffen... πάντα ρεῖ.

Comencé a darme cuenta que habían personas muy bonitas con un corazón horrible, o con una pena muy grande, o con cargas demasiado pesadas que ya no quería llevar, y filtré todo eso (cosa que jamás habría hecho antes) y decidí no perder el tiempo con ellas. Me volví selectivo, cuidadoso. Mucho más que antes, bajo criterios diferentes, ya no era algo físico, aunque seguía (sigue) teniendo importancia. Era algo más....

En un bar Gay al que fui con Nicolás y con C, mientras bailábamos, terminé besándome con C. varias veces, su beso era totalmente diferente a cualquiera qué había probado antes. Besaba una sonrisa, no una boca. No sé como más explicarlo. Ah sí, y tampoco había ido jamás a un bar gay. Es un ambiente extraño pero muy interesante. Luego conocí la tarifa más alta posible de un Uber, 150 mil pesos. menos mal no tuve que pagarlos. C. es una de las más difíciles hasta el momento, pero espero que ella sola se de cuenta que vale la pena tomar riesgos.

En tiempos más recientes, llegué a volverme muy cercano a H. Ella es muy diferente a cualquier otra, y a la vez muy parecida a la media. Su edad la delata, es inmadura, pero tiene tanto potencial... o al menos eso quiero creer, más que una chica más, es mi amiga. Ya no tengo amigas así. Sus labios son mágicos también, aunque ella no lo sabe, aún es tímida... para algunas cosas.

Y por último pero no menos importante, está X. . Ella es un enigma, me siento estúpido junto a ella, y tiene efectos adversos, no soy yo con ella, o tal vez soy demasiado yo. Aún no lo distingo. Pero NADA del juego sirve con ella... sirve ser como soy, como era antes de Pilar... pero no sé ella qué quiere, qué piensa... qué siente. Sólo sé que hace 2 días fue otro de los mejores días de mi vida, los cuales parecen estar aumentando. Algo que jamás habría pensado posible hace tan solo 1 año y medio.

He aprendido, he vivido cosas nuevas. Creo que no hay nada más qué decir.

Es malo? lo que hago? no lo creo, no puedo convencerme aún de que lo sea. Pilar hizo muchas cosas malas estando conmigo y siendo deshonesta. Eso SÍ es malo. Pero no justifico mis actos como venganza ni mucho menos, es algo más, es algo más impersonal. Es como una nueva carrera, un nuevo campo de estudio, es el estudio de mí mismo, interactuando con los demás. Siento más persona que antes, más humano, pero más precavido, más sabio a la vez. Esto es un juego. Pero a la vez es una herramienta muy potente, es un poder muy grande, y ahora sí... siendo un poco más Spider-man que antes, un poder conlleva una gran responsabilidad.

Y estoy dispuesto a hacerle frente a todo.

Gracias....Por permitirme aprender tanto.


y hasta luego blog, esta puede ser mi última entrada.













viernes, 6 de enero de 2017

sensación

hace falta algo,
pareciera que
algo no estuviera bien
pero no es nada

en realidad es esta sensación
de que debo hacer algo,
de que tengo alguna deuda
o de que tengo que terminar algo.

Es difícil poner el dedo sobre el asunto, no recuerdo bien qué es lo que debo hacer, ni para quién, ni por qué. Pareciera un enigma que parte de un punto, ad infinitum, sin saber donde comenzó. Es una ronchita en algún lugar inaccesible. Una tensionsilla, un V7, una ladilla, un acorde disminuído, una piedra en el zapato; o el leve, pero amenzante, zumbido de un mosquito en la oscuridad.

Una mancha.
hmmm
un punto blanco
en una uña

Un vello, retorcido y grueso, en medio de la suavidad de la piel antes lampiña. Un tinitus, una ilusión de estar captando frecuencias de radio... o un sismo, de pocos grados, imperceptible, delicado.

El scratch
shhhhhhh
de los vinilos,
o un suspiro

Es que el tiempo sigue adelante. ¿no te preocupa? ¿a ti? ¿acaso no sientes cómo presiona? no... sí lo hicieras realmente, sentirías una urgencia, una desesperación ¡tremendas! pero no sientes nada, el tiempo pasa, te atraviesa ¿y no sabes realmente qué es lo que sucede? es que estás cada vez más lento, aunque todo va a paso acelerado. Esperame, esperame alla. ¿qué dices? casi no te puedo escuchar... ¿dond.....st..s.....?

como ondas
gravitacionales
que no se sienten
tic tac... tic tac

No te vayas aún, aún no, aún te necesito acá a mi lado, estás oculta.... pero espera, ahora... ahora estás tan cerca ¡tan tan cerca! debe ser una simple ilusión, un lente gravitacional, aquello que está entre nosotros pesa tanto que no sólo pareciera que estás más cerca, sino que apareces en todos lados. más grande, más pequeña, más lejos... pero sé que nunca más cerca. porque como tu voz. se hace cada vez más pequeña. te pierdo, en la lejanía, y mueres. Eres una estrella.

no te pierdas,
habiéndote perdido
habiéndotelo advertido
ojalá te ahogaras conmigo,
no en ríos sucios,
de nuevo
cabalgando, 
como en ese entonces,
cuando veía 
colgando
frente a mi rostro,
"Vamos al cielo."




Ya casi dejo de verte, en mis recuerdos. Ya casi dejo de oirte. Ya salió la Luna nueva, brillante, augurante de caminos por recorrer, y ya casi saldrá el sol de nuevo, ese que te llevaste. por ahora, seguiré viendo la luna salir sobre mi cabeza, cada noche, cada día, cada mes. Cada vez que te piense y se me ocurran locuras de tu mano, miraré la Luna pálida, llena de valles, llena de cráteres. vacía. vacía. sin duda. como tú, como yo. Simplemente eras esa cara de la luna que yo nunca quise ver, pero que siempre supe estaba allí.







sábado, 10 de diciembre de 2016

Llega diciembre con sus alegrías!

¡Pero qué puto frío el que hace!

Se me congelan los dedos, pero bueno, con tal que funcionen...
anyways....

De nuevo acá escribiendo, aunque no será por mucho tiempo parece. resulta que el número 108 es por tradición el tope de posts para mís blogs. Ya sé, es una tradición muy reciente, llevo apenas un blog completado de esta forma. Y en este blog, este sería mi nonagésimo noveno post (veerga, tuve que buscar eso en wikipedia).



Por lo tanto, no creo que dure mucho, aunque todo es relativo, y así como he escrito "seguido" últimamente, puede que no haga sino un post por año. Me conozco. ¿Ustedes me conocen?

Es una pregunta seria.

Aunque está precedida por una mentira muy grande, yo no me conozco. Creo que lo hago, pero no estoy 100% seguro.

Sea como sea, mucho gusto, mi nombre es Andrés. y este año ha sido uno de los más peculiares de mi vida. he cambiado tanto este año, he aprendido tanto, que ya no me reconozco como esa persona que era hace un año. Como siempre, la esencia sigue allí, pero todo ha evolucionado.

Tal vez he dado pasos al costado en ciertas cosas, es cierto. Pero he dado pasos gigantezcos en la dirección que, al menos por ahora, creo que es la adecuada. Pues una de las cosas que aprendí es que, según el momento, puedo pensar que estoy yendo por el camino adecuado y cuando me detengo e intento mirar las cosas desde fuera, me doy cuenta que este no es el camino y que me he perdido, me he dejado llevar por vistosas quimeras, que me han llevado a oasis inexistentes; la ilusión se rompe al meterme la manotada de arena en la boca, creyendo que esta saciaría mi sed.



En otras palabras, todos tenemos nuestros sueños, nuestras misiones personales, nuestros deseos íntimos y otros más públicos. Este año me di cuenta que al menos un 70% de las cosas que había estado construyendo a lo largo de los últimos 5 años, me llevaron hasta callejones sin salida, o a loops de los cuales parecía ser prisionero, cuando lo único que debía hacer era ponerme los pantalones y tomar decisiones. Decisiones que permití por demasiado tiempo que otros tomaran por mí.

Uno termina, después de un tiempo, llegando a una encrucijada, en la cual, dependiendo de las acciones consecuentes, uno puede convertirse en aquello que detesta o teme; es decir, ceder ante la presión. O resistir, tener paciencia y emerger como un ser, un poco mejor. Al menos con un poco más de experiencia. Lleno de cicatrices en gran parte. Algo así como Deadpool.





Después de perder a quien llegué a pensar que era el amor de mi vida, después de perder mi hogar, después de perder a mi mamá, a mi hermana (bueno lo admito, era más importante de lo que pensaba inicialmente), luego de perder toda estabilidad emocional, todo ánimo de vivir, después de perder amigos cercanos, después de haberme dado cuenta que había perdido tiempo y dinero invertidos en ídolos. Me encontré, de nuevo, que la felicidad de la vida está en las pequeñas cosas.

- ¡Apague y vamonos! ¡Qué cosa tan cliché! 
- ¡No! espere un momento que esto se compone. 

Yo sé, sé lo trillado que suena esa frase, pero realmente cuando uno pierde tantas cosas, se da cuenta que desde un comienzo, en gran medida, uno mismo se encargó de ponerse los problemas encima. Y perdió de vista ese horizonte idealista que tenía al comienzo, porque todos lo tenemos. Pero ese horizonte sigue allí, detrás de toda esa basura que se ha acumulado con los años.



Imágen tomada de Dodesukaden, de Kurosawa. 


En Dodesukaden, el tipo del tren es un excelente ejemplo de esto, es un loquito. No se sabe de donde viene su mal, aunque posiblemente sea de nacimiento. Pero representa esa vida llevada en ilusiones, no sólo se cree él mismo el tren, sino que además, él lo maneja. Se maneja.... se dirige. es decir: escoge esa realidad, no hay de otra. Ahora imaginemos por un segundo que un día abriera los ojos a la lucidez. ¿Imaginan lo difícil que sería destruir todo esa ilusión? ¿De alguna manera no sería mejor quedarse en ella? es que es un asunto claramente platónico. La alegoría de la caverna, es un símbolo de las incontables veces en las que nos encontramos en este tipo de situaciones que nos alejan o acercan a la realidad. Y finalmente cada uno ve lo que desea ver: yo deseo ver la verdad, por más cruda que sea.

Promethea, un tesoro invaluable.


Y es que gran parte de la trascendencia está en eso, derrumbar esos muros que nos atan a los cánones, a los arquetipos que nos construyen, y que a la vez nos construimos nosotros mismos. La verdad está ahí al frente de nosotros, abrazarla es difícil, y el cuerpo/mente, tiene como mecanismo de defensa crear mentiritas que soporten ese sistema tan falaz. Entonces comenzamos a acomodar cada vez más muletas que soporten esa realidad que se escurre entre nuestros dedos, con el fin de tener algo en qué creer, algo por lo qué vivir.


El sueño, de Dalí.

Pero no hay muletas suficientes que soporten tal realidad, mucho menos cuando esa misma realidad lucha por liberarse de esas mentiras, es decir, no soporta incluso sus propias mentiras, cae por su propio peso como dicen. Seguir intentando mantenerlas en pie no sólo es un gasto de energía innecesario, sino un consumo irreversible de tiempo, de vida, de todo. 



Los cambios

No he podido definir si los cambios suceden de la superficie hacia adentro, o son todo aquello que está guardado, floreciendo de alguna forma hacia el exterior.
He decidido que como todo, es una especie de cíclo.


Comencé a cambiar mi apariencia, porque hace rato deseaba tener algo diferente, entonces dejé que mi barba creciera. Y me gusta, me siento bien con ella, además tiene funciones sociales interesantes: parezco mayor, me da cierto aire hipster y siento que de cierta manera estoy yendo contracorriente. No porque vaya en contra de la creciente popularidad de el vello facial decorativo, sino porque siento que voy en contra del yo que detestaba el vello facial, además voy en contra de mi pasado, y esa es razón suficiente para hacer el cambio un hecho: Ahora tengo Barba, y no me siento yo sin ella. 

Puede no ser la barba más poblada ni linda del mundo, pero me he ganado mis seguidoras por ella. ¡Que eso sirva como refuerzo positivo en esta vanidad tan condicionante en la que me encuentro!

Así que ahora Soy, con ella. 



Otro cambio fue el cambio de pareja sentimental. Pilar fue la persona más importante de mi vida por cerca de 5 años, y en muchas ocasiones se convirtió en algo más importante que mi propio bienestar, y yo sentía que eso valía la pena. Hasta que no lo sentí más. Hoy, casi un año después de todo lo que sucedio, no puedo decir que ya todo esté superado y que todo esté bien, porque no es así, pero he tenido la oportunidad de estar con otras mujeres maravillosas que me han enseñado, a las buenas y a las malas, que hay mejores cosas allá afuera. Y que para Pilar, de alguna u otra forma, haberme dejado ha sido uno de los errores más grandes que ha cometido, además, porque se convirtió en eso que ella tanto odiaba, esas "perras, guarichas". Yo ya me quité la venda, ¿Ya se la habrá quitado ella?
En todo caso, fue un gran aprendizaje, uno invaluable y por eso le agradezco, me arrepiento de poco, y realmente de ese poco que me arrepiento, me arrepiento no haber sido un poco más hijueputica. pero qué se le hace, la amaba demasiado. 

Ahora es triste pensar que la única razón por la que la querría de nuevo a mi lado sería para la egoistísima satisfacción fisiológica. Ojalá pudiera sentir algo más... ojalá hubiera podido llegar a sentir algo más por Erika, y ojalá hubiera podido sentir un poco menos por Luna, pero así son las cosas. (De ellas hablaré luego, merecen más que una simple mención.)

Otro cambio fue mi hogar. De él sí no quedó nada, absolutamente nada ¡Es como si una catastrofe natural hubiera llevado ese octavo piso en la calle 49 con caracas a uno de los más profundos niveles del olvido! Todas las experiencias que viví en ese lugar, todas fueron valiosisimas, pero todas se fueron a la nada de un momento a otro. Y me lo advirtieron, me lo advirtió mi hermana. hace unos días soñé con ella, y me di cuenta de que la extraño. Pero no sé exactamente cómo. Tal vez al igual que con Pilar, extraño la imagen de lo que alguna vez fueron los mejores momentos que pasé con ella. 

Y mi mamá, bueno, mi mamá no ha dejado de insistir desde que sucedió todo. Pero esa insistencia es vacía, siento que es como la lluvia golpeando mi ventana, sacandome de un sueño profundo para sólo llevarme a otro aún más profundo, ¿Cuál es el fin de abrir la ventana y dejar entrar el agua? realmente no quiero ningún contacto con ella, y aunque ya la perdoné, hace tiempo la perdoné; creo que es lo mejor, no conozco una persona que me desestabilice más y con tal facilidad, que mi mamá. Lo siento. Así es, y lo intenté, le di mil oportunidades, y otra más para confirmar que no estaba siendo demasiado radical como suelo serlo, pero nada. Simplemente tenía que ponerme yo el paracaídas y dejar que el avión se cayera con ella. No había más opciones. 

La academia, dios... es que por dónde comenzar... quisiera decir tantas cosas con respecto a esto, y sin embargo, aún no sé cómo es posible que sucedan tantas cosas malas en un lugar que se ve tan bueno. En un lugar que se supone debería ser una especie de 'Sanctuary', de refugio, pero la mejor comparación que puedo hacer es la de una iglesia cristiana llena de fanáticos. Ustedes mismos harán las comparaciones pertinentes. Agradezco haber aprendido algunas cosas allá, no lo niego, y guardo todo el respeto que me es permitido guardarle a aquella institución. ¡Pero es que me jodió la vida en tantos sentidos! Lo peor es que yo permití que tantas cosas ocurrieran, siempre di nuevas oportunidades, siempre estuve presto a hacer de ese lugar un mejor lugar, de las personas de allá mejores personas. No me daba cuenta que en ese esfuerzo vano, estaba gastando todo mi ser. Yo no estaba ganando nada, entre más me esforzaba por agarrar algo, más se alejaba. Era un castigo tantálico. La diferencia era que mi único pecado había sido ponerme yo mismo la venda sobre los ojos. 



Apenas la fruta estaba a su alcance,
Tantalo estiraba la mano y la rama se alejaba.


Entre otros cambios están la universidad y el trabajo. realmente eran ambos cambios necesarios. Estoy muy contento en mi nuevo trabajo, y estoy mucho más contento por no haber tenido que estudiar este segundo semestre. realmente me siento enfermo al entrar a la universidad, se convirtió en un foco negativísimo, y necesito de alguna manera limpiarlo, o limpiarme... llegar con una nueva mentalidad, y para eso, necesito trabajar en otras cosas. Buscar independencia. 



La EIA me ha enseñado muchas cosas que nunca pensé posibles, he aprendido a acercarme más a las personas, desde un punto diferente, desde un rol más humilde, pero a la vez más influyente. Además ha sido un campo de experimentación valiosísimo, para desarrollar competencias interpersonales, para poner en práctica tantas teorías, tanto conocimiento adquirido en la Universidad, tanto ha servido para tan poco, que en ocasiones me encuentro confiando más en mi instinto. de nuevo ¿En qué más se puede realmente confiar acaso? 



El último cambio ha sido el interno, el que no se ve, a veces hasta yo mismo lo pierdo de vista. porque es el más complejo. Es natural querer cambiar el mundo que lo rodea a uno, pero es antinatural cambiarlo si la misma persona no hace un cambio, un sacrificio propio primero. es decir, si no hay un cambio de paradigma que deje a esa perosna que era antes bien lejos, y de paso a una nueva persona. a una nueva forma de ser en su sentido más literal: 
Ya combatí, varias veces este año. He hecho más sparring del que jamás había hecho, y tengo ya tres peleas encima, es un poquito de experiencia, realmente sé que es muy poco ¡Pero he aprendido tanto! 
Aunque tal vez lo que más he aprendido es a equivocarme, a perder, porque de esas tres peleas sólo he ganado una, y de los sparrings me he ganado una naríz rota y varias lesiones. Pero he aprendido tanto, jajaja. He aprendido que aún, en ocasiones, tengo miedo, más en sparring que en peleas, al pelear soy demasiado confiado, pierdo el enfoque, y pierdo de alguna forma lo que sé. No se expresa. Pero ya llegaré ahí, es un camino más. Pero sé de lo que soy capaz, y sé lo que me hace falta ¿Y no es eso el más valioso aprendizaje que uno puede adquirir?

 sigo sin saber por qué me da más miedo esto...

...que esto!


Seguiré con las botas puestas. seguiré caminando y tropezando, seguiré sin parar. Seguiré divirtiendome con lo que hago, seguiré abrazando los cambios, al comienzo con asco, luego con cariño, seguiré siendo quien soy aunque en una mejor versión. seré una actualización constante del iOS. seré quien deseo ser, y seré la pestaña en el ojo de algunos en algun momento. Seguiré haciendo lo que me gusta y gane o pierda, siempre siempre seguiré luchando por mí. 

Tengo tantas cosas por las cuales estar contento y agradecido con tantas personas Mis estudiantes, Mi maestro, Sifu Alex, mis amigos, ¡Mi hermano! ¡Mi papá! ¡Tantos más! 


Pero las palabras son tan débiles para expresar agradecimiento... sólo quiero que sigan conmigo, gracias por acompañarme hasta ahora y me encantaría seguir recorriendo caminos de su mano. 



Au revoir! 







domingo, 6 de noviembre de 2016

Un disco, una canción, un final y un comienzo.

Todos estamos llenos de contradicciones.

“Queremos lo que no tenemos”

Es tan simple y a la vez tan complejo, es un taijitu viviente, girando y girando como una máquina eterna, los engranajes se soportan porque sí, porque no hay más opción, pero saben que sin el otro no funcionarían ¿Qué impulsarían? ¿A qué propósito superior servirían? Quedarían estancados en el abismo solitario de no tener un cambio.
Cambio.

“Ch ch ch ch changes”, otra referencia a Bowie. De un tiempo para acá no puedo evitar escuchar melodías y canticos que crecen como gusanitos dentro de mi baboso cerebro, todos provenientes de esa mosca de la fruta musical, una fruta dulce y deliciosa, David ¿Por qué te has ido dejándome así, sin más de esos huevitos tuyos tan tiernos que son canciones? para que luego eclosionen gracias a una cita, una referencia o una vil pendejada de esas que digo, con tanta gracia…. No las pendejadas, las canciones. Los cambios, parecieran venir en olas: mientras yace tumbado en la arena el incauto y dormido o atontado tal vez por el sol, se permite sentir la refrescante y leve sensación del agua llegar hasta sus pies, sus muslos, tal vez sus nalgas, tal vez su espalda. Baja, media, alta. Hasta que, confiado en el ir y venir del agua, el ebb and flow, Poseidón le termina en la cara sin avisar. Resulta en un hilarante ahogamiento, en el que la risa misma es un agravante y el agua un pequeñísimo catalizador acuoso. Gracias a Buda es sólo agua, digo yo. Aunque todas esas ballenas y titánicos mamíferos marinos insistan en utilizarlo como sopa primordial y lanzar esas proporcionalmente titánicas eyaculaciones.

Pero estoy dándole vueltas al tema, “bueno y si esa era la idea ¿no?” dijo ese tal Felipe. Sí, lo es, de hecho, vamos a ir desenredando el hilo, a ver qué pasa, a ver a donde llega esta vaina.
No digamos ni primero, ni segundo, ni tercero, digamos “entonces”… porque no hay comienzos ni finales, esto es toda una historia cíclica, léase desde el primer párrafo en orden, o desde el segundo, o el tercero, ad infinitum (¿o ad cyclicus?), da igual.


Entonces comencé a escuchar demasiado esa canción que hablaba de una cosa pero yo entendía otra, y me gustaba que fuera así, porque nunca había sentido que una canción pudiera ser una mujer y que una mujer pudiera ser canción, al mismo tiempo y en el sentido contrario. Astronauta, de Paisano.  Analizando incluso simplemente el léxico de la canción, mímico, limitado, cíclico de nuevo… es un postrecito que no llena, que eterniza el estómago y por ende el corazón. Es una historiecita astronómica, galáctica, simpática y …. “¿Cíclica?” No Felipe, más bien, cínica, cómo tú que ya no sabes con quién más jugar, y juegas con esa amiguita tuya que te invita a comer helado y te hace galletas con Nutella. Ni para qué. Tomáte un tintíco y callá. Así, grave, grave, agudo. Como aumentando en tempo, como volviéndolo más violento. ¿O en temperatura? Porque es que el problema es ese también, y es que nunca había sentido que esa fricción tan deliciosa tuviera que tener una palabra de cuatro letras en medio para sentirse tan bien, y la palabra no es culo, no señor.


Entonces, también podría tener otra palabra de cuatro letras en medio y sentirse igual de bien, o no tenerla, da lo mismo porque la nada da igual si se tiene o no.

- ¡Ah, pero claro que no! ¡Ahí yerras! Porque en el budismo hay dos tipos de nada, y hay una nada llena y hay una nada vacía, y no queremos la nada vacía, no claro que no, es la ceguera negra, la del escritor ese que nunca he leído….

- Ah sí, Borges.

- Aunque sí lo he leído, leí uno de sus cuentos que habla sobre la infinidad y la escala más grande que hay, que es la de la imaginación, la de la vaguedad, del vacío.

- ¿No te digo? Es que esa era la que él conocía, la de la razón, la de lo sensible.

- ¿Cuál es la otra entonces? Y no te vayas a comenzar a contradecir como de costumbre.

- No es necesario. Es que son ambas caras de la misma moneda, es esa nada brillante que vio Sor Juana en uno de sus viajecitos ácidos, o peyoteros, porque ¡Ah claro! ¡Bandida, muy monja y muy convento pero sabías lo que era lo bueno! Es la nada exponencialmente infinita, inimaginable, del todo que siempre ha sido, es y será; y no hablo de esa mediocridad occidental de Diosito lindo, hablo de esa luz…

- Pero sabemos lo que pasó después de verla…

- Exactamente, volvió a ese vacío sensible, imaginable… porque la Nada brillante, esa ceguera blanca, infinita, y que todo lo deja claro como el agua, es efímera, más aún que la plata, el tiempo, el dolor, o el sexo.


Entonces, resulta que en esa búsqueda de iluminación, de esa brillantez detestada por Don Rigoberto, pero que realmente envidiaba y deseaba porque no comprendía y no poseía, la contrastaba con los matices de su esposa, luego no esposa, luego de nuevo esposa: Lucrecia. Dama, ama y señora de sus aventuras imaginaras rocambolescas en las que se perdía en pluviales ires y venires de secreciones deliciosas y manjares otorrinolaringológicos. ¡Todo un festival hedonista! que también apoyo, por supuesto. ¿Qué sería del amor sin todo ese cúmulo de energía traducida por el cuerpo en juguitos pegajosos? Nada… y Nada ni de la budista ni la no budista, nada de la que ni vale la pena hablar. Entra Fonchito en escena ahora, el teatro queda en silencio nada más con verlo, ese demonio en piel de ángel, ese superhombre en piel de niño. ¿Manipulador? ¿Jugador? ¿Amo del destino? ¡Bah! Ninguna… es simplemente una mezcla de circunstancias: una ciudad travestida, un papá hedonista, una mamá muerta, una madrastra sumisa, una biblioteca erótica y una excepcional prosa. Resulta entonces un ideal, un bello y perseguible ideal. Pero tal como los grandes ideales, imitables hasta un punto, luego hay que poner una gota de uno mismo, ¿Dañándolo? ¿Mejorándolo? quien sabe, eso depende del autor.


Entonces, comencé a pensar sobre la monogamia, sobre ese conceptito tan torpe y occidental, ¡Tan humano! Ay, es que me da por pensar en si los animalitos se pusieran con eso…  ¡Cuántas especies no se habrían extinguido ya! Y con ese agravante que es el ser humano, qué tristeza ser así, mejor me vuelvo gato y miro a la Luna, como el cuadro que ahora adorna mi pared y mañana tal vez adornará la de la Luna. Y es que los gatos son así, no se preocupan por ser fieles; sus contrapartes, aunque inicialmente parecieran lo contrario, esa raza tan inferior a la felina, que son los perros, ¡Ay, tan leales siempre! pero cuando en el viento se mezclan los aromas de aquellos arrebolados y férreos líquidos en movimiento dentro de ese compartimento tan expuesto en las hembras de esas especies, es cuando hay que tener cuidado, pues ahí ya no hay amigos, ni lealtad, ni amor, ni nada. Pero los gatos son más honestos, uno sabe a qué atenerse, a la traición. Pero ya no puede ser llamada traición, eso sería banalizar el conjunto de circunstancias que conllevan a esa “infidelidad” felina, que ahora se podría llamar poligamia, una calificación más humana. Palabra sacrílega desde hace unos cuantos siglos, pero cada vez más reivindicada y referenciada que la gran Valeria Mesalina. ¿Pecaría entonces si viviera en este mundo actual, o en otro más actual que aún ha de venir? Venir…. Los siglos se vienen en nuestra cara, es todo un bukkake cronológico. Y nosotros cerramos los ojitos, como los chinos, no va y sea nos embarace un globo ocular y de ahí nos salga Eva. Y todo vuelva a comenzar, y ahí sí queramos que el tiempo vuelva atrás. Pero no se puede, porque el único detalle es que la ciencia no ha podido crear esas maquinitas del tiempo, por eso creo que nos resulte un poquitico bien jodido volver a los días en que…. Ya ustedes saben el resto.

Entonces, nos concentramos en la pelea, en todo el sentido léxico semántico que tiene una concentración futbolística, de esas a los que algunos convocan y algunos no, algo banalísimo, irrescatable y tácito, superfluo, menos para mí. Entonces a la vez comienzo a ir más lento, desacelerando el tecleo, tac tac tac, como quien se fuma un puro… se me van las ideas, comienzo a padecer esa ceguera de Borges, o una peor, una gris, una en la que veo siluetas borrosas, nubes, princesas grumosas, y pierdo la elocuencia, me vuelvo a un estadio más básico, más primitivo, más “uga chaka, uga uga”, y es que no puedo detener este sentimiento. Porque la razón es un problema, y acá sólo cuenta el instinto, no el de reproducción sino el de supervivencia, el cazador. Los brazos se adormecen, siento que los dedos no responden y la respiración se.en.tre.cor.ta. De seguro sobreviviré, pero ¿Ganaré el combate? Realmente no importa, si gano aprenderé, si pierdo aprenderé más. Aprenderé a no confiarme, pero a confiar en mí mismo; a dominar y ceder, a no ceder y a dominar; aprenderé a ser un momento, una fracción de segundo, un deseo germinante, una idea pequeña que se convierte en algo más grande, entonces seré amo y señor del tiempo y del espacio. Ya sé que ya se perdieron ¡Y eso que iba despacio!